Para Romina Uhrig, el entrenamiento no es solo una cuestión estética: es su momento. Así lo dejó en claro al compartir cómo vive una jornada completa en el gimnasio, donde combina disciplina, enfoque y también risas. Porque, según ella misma remarca, entrenar es disfrutar el proceso… incluso cuando “quema”. En su última rutina, la exparticipante de Gran Hermano puso el foco en piernas y glúteos, pero sin dejar de lado el trabajo de brazos.
La sesión comenzó con sentadillas (4 series de 10 a 12 repeticiones), sumando bíceps martillo a dos brazos. Luego continuó con zancadas (4x10) para intensificar el trabajo del tren inferior. El bloque fuerte llegó con hip thrust (4x10/12), uno de los ejercicios clave para glúteos, seguido de peso muerto (4x10/12) combinado con bíceps martillo intercalado. La rutina se completó con patada de glúteos (4x10/12), glúteos de costado (4x10/12) e isquiotibiales (4x10/12) más bíceps frontal.
Un detalle no menor: los descansos están cuidadosamente medidos entre 1:30 y 2:00 minutos, lo que mantiene la intensidad alta durante toda la sesión. El resultado, según describió, es claro: “Piernas temblando, brazos explotados… pero siempre con una sonrisa”. Para Uhrig, el gimnasio también es un espacio de motivación compartida y buena compañía, donde cada repetición se celebra.
Romina está muy activa en redes, y lo último que se supo a nivel laboral es que quedó afuera de La noche de los ex en Telefe para analizar Gran Hermano Generación Dorada. Además sigue activa su cuenta de Onlyfans donde se muestra muy sexy para todos sus seguidores.