El empresario Javier Madanes Quintanilla, dueño de FATE, había advertido sobre las dificultades que enfrentaba la industria del neumático para competir frente al aumento de las importaciones, especialmente desde Asia, en un contexto de apertura comercial y altos costos locales.
Sus declaraciones cobran relevancia tras el cierre definitivo de la histórica fábrica argentina, que dejó 920 trabajadores sin empleo y marcó el fin de más de 80 años de producción.
Madanes Quintanilla señaló que los fabricantes argentinos enfrentan una fuerte desventaja frente a los productores asiáticos, que reciben apoyo directo de sus gobiernos.
“En el sector del neumático, nosotros competimos con el mercado asiático que tiene como criterio estar otorgando gigantescos refuerzos a la exportación de productos terminados y un sistema de aprovisionamiento de insumos manejado por el gobierno central chino para la producción local con costos por debajo de los precios internacionales”, explicó.
El empresario sostuvo que estos factores generan una competencia desigual que afecta directamente a la producción nacional. Argentina ya había reconocido esta situación en el pasado.
La Comisión Nacional de Comercio Exterior determinó que la importación de neumáticos desde China provocó daño a la industria local y recomendó aplicar medidas antidumping, con el objetivo de compensar la competencia desleal.
El titular de Fate también cuestionó las condiciones económicas locales que, según afirmó, agravan el problema.
“Aprovechando el estado brindó un programa de promoción, pero no puedo tener liberación total de importaciones mientras tengo retenciones o sobrecostos financieros que otros países no tienen”, señaló.
Y agregó: “Esos costos se trasladan al mercado interno y generan un sobrecosto al producto fabricado localmente, mientras estoy abriendo el mercado a la importación del mismo producto”.
Según su análisis, esta combinación reduce la competitividad de la industria nacional y dificulta sostener la producción local frente a competidores externos.
Los datos del sector reflejan el impacto de este proceso. En los últimos años, las importaciones de neumáticos crecieron con fuerza, mientras que el empleo industrial se redujo de manera significativa.
El propio Madanes Quintanilla había advertido que el sector perdió cerca del 30% de los puestos de trabajo, en un contexto de mayor competencia internacional y cambios en el mercado.
Este escenario finalmente derivó en el cierre de la planta de Fate, una de las principales fabricantes de neumáticos del país.