La semana económica comenzó agitada.
Al clima de tensión entre el Gobierno y la Confederación General del Trabajo (CGT) por la posibilidad de un paro general a realizarse el día que la Cámara de Diputados trate la reforma laboral, se sumó el anuncio de cierre de la empresa FATE y el despido de sus casi 1.000 trabajadores.
Si bien la atención hoy se centra en el caso puntual de la empresa de neumáticos, cabe preguntarse si es un caso aislado o bien, una consecuencia del plan económico de Javier Milei.
Desde el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), destacaron que la conflictividad laboral viene acelerándose en la gestión de La Libertad Avanza.
“Desde enero 2024 hasta el 5 de febrero 2026 se registraron al menos 717 casos de conflictividad laboral en todo el país” señalaron.
Desde la elección de octubre, “los conflictos no se detuvieron, sino que se recrudecieron”, indica el informe.
Entre enero de 2024 y septiembre de 2025, se registraron 24 casos por mes de conflictividad laboral (507 casos). Mientras que, luego de las elecciones se contabilizaron 42 casos por mes (210 en total).
De todos los sectores, la industria es la que concentra la mayor parte de los conflictos, con el 62,1% de los casos, siendo textil, alimentos y la metalurgia y siderurgia las más afectadas, “fundamentalmente como consecuencia de la apertura importadora”.

Muy por detrás se ubica el sector servicios (16,9% de los casos), y un escalón por debajo el primario (9,5%), el comercio (8,2%) y la construcción (3,3%).
Entre las razones principales de los conflictos, sobresalen los despidos (63,6%), seguido de los cierres de empresas (12,3%) y las suspensiones (10%).
En cuanto a la distribución geográfica, gran parte de la zona centro del país acaparó el 48% de los casos de conflictividad laboral: Buenos Aires 25,8%, Santa Fe (10,5%), Córdoba (6%), CABA (5,7%) y Entre Ríos (3,3%).

Por fuera de la zona centro, en el sexto lugar de mayor conflictividad se encuentran Tierra del Fuego (4,2%) seguido por Tucumán (3,3%).
Entre los casos más paradigmáticos, desde CEPA destacaron los conflictos registrados en Lácteos Verónica, la avícola Granja Tres Arroyos, las bodegas Casa Montes de San Juan y Norton y Bianchi de Mendoza, la textil de Grupo Dass, la acería Acindar, y la automotriz General Motors.
Así, puede concluirse que el cierre de FATE, lejos de ser un caso aislado, es parte de las casi 22.000 empresas que cerraron desde que asumió Milei, ahogadas por un plan económico que no las incluye.
