Así como en los 90 ER fue la serie que todo el mundo amante de los dramas médicos veía, hoy lo es The Pitt. R. Scott Gemmill, antiguo productor de la ficción del siglo pasado, fue el encargado de crear esta nueva serie, con viejos conocidos como el doctor Joe Sachs, un médico real que produjo ER y ahora hace lo propio en The Pitt, y ni hablar del caso de Noah Wyle, que hace tres décadas saltaba a la fama con esa serie y hoy no para de ganar premios como el doctor Robby Robinavitch, como en su reciente paso por los Globos de Oro donde conversó con NewsDigitales.
Son varios los integrantes de esta ficción que se desempeñan en el mundo real. Ya pasaba en otras producciones de la misma índole como Grey’s Anatomy: los realizadores quieren realismo y acuden a gente experimentada. Y a veces, algunos de ellos dan el salto a la pantalla, como sucedió con Ned Brower. Claro que su caso es todavía más particular, con una vida plagada de giros y pasos por ficciones como Dawon’s Creek o la famosa comedia No es otra tonta película americana, que formó parte de la banda de rock indie Rooney, y que también estudió enfermería.
Ned Brower venía de una familia de médicos pero su pasión iba por el lado del arte. Y por ese camino fue, estudiando cine, haciendo cortos, yéndose a vivir a Los Ángeles, la cuna de Hollywood. Pero cuando Rooney se distanció allá por 2010, Ned acababa de ser padre y tenía que hacer algo más con su vida. Así que decidió estudiar enfermería. Y cuando la vida parecía que lo devolvía a los escenarios (durante sus años como estudiante formó una nueva banda), estalló el COVID. Adiós a los recitales programados y bienvenidos sean los turnos rotativos en guardias durante una de las mayores crisis sanitarias de la historia.
Ned Brower hizo todo, desde manejar ambulancias por barrios impensados hasta considerar, brevemente, convertirse en bombero. Hasta que finalmente se hizo enfermero. “Fue una cuestión práctica. Se trataba de ir descartando lo que no quería hacer. No fue como: ‘Soy un ángel guardián y quiero salvar a todos los niños’. Así no fue como empezó. Fue más bien: ‘Necesito un trabajo estable, pero no quiero trabajar todos los días’. Los enfermeros trabajan tres días a la semana, y eso me pareció genial”, contó el actor de The Pitt.

Según contó, “era muy feliz” siendo enfermero. Y en sus cartas no estaba la idea de volver a un set. Pero sin esperarlo, la vida lo puso en un trabajo codo a codo con Joe Sachs, este médico con experiencia televisiva, que no le contó a Ned sobre su pasado en ER pero que sabía muy bien que Brower había sido parte de Rooney y también tenía experiencia como actor. Cuando empezaron a darle forma a The Pitt, Joe Sachs le contó sobre esto. Pero Ned pensó en recomendar a su esposa (Sarah Jane Morris), que también es actriz. De todas formas, sin saberlo, su nombre ya estaba dando vueltas en la sala de guionistas de esta serie de HBO Max, donde sabían que había un actor devenido en enfermero que les podía venir muy bien.
“En The Pitt lo organizaron de forma muy inteligente. Contrataron médicos reales que rotan en el set y coreografían la danza que hacemos en los traumas. También tienen enfermeros reales asegurándose de que las vías intravenosas y las máquinas se vean bien. Son muy específicos con el detalle”, explicó Ned Brower, que si bien no es parte formal del equipo de consultores médicos, fue incluido dentro de los correos que cruzaron antes de empezar a rodar para establecer la “cadena de mando” médica dentro del set. La idea era: si veían que algo no era realista, debían informarlo. “Querían que se hiciera profesionalmente”, contó el actor que interpreta al enfermero Jesse, que recordó que uno de los primeros errores que notó y que se corrigió rápidamente fue el ver cómo unos paramédicos ingresaban una camilla a la sala de emergencias con la cabeza hacia adelante: “Siempre se llevan con los pies para adelante, cualquier paramédico lo sabe”. Sin embargo, no quiso intervenir tanto y prefirió simplemente acotarse a las situaciones en las que los actores que hacían de enfermeros le consultaban por alguna cuestión práctica en particular, como la forma de manipular una vía. “A veces sé la respuesta, otras no. Solo llevo cinco años y medio como enfermero, no soy un novato, pero tampoco tengo la experiencia de mi personaje, Jesse, que lleva 25 años en urgencias”, reveló.

Mientras no está en un set, Ned Brower se desempeña en una clínica privada donde atienden puntualmente a estrellas de la industria que prefieren ver a médicos en un ámbito más íntimo y no ser reconocidos. De todas formas, alguna vez le ha tocado cruzar su camino con un fan de la serie (“pasa cada vez más seguido”) en lo que sin dudas debe ser una experiencia absolutamente surreal, especialmente para el accidentado que, tal vez en estado de shock, se cruza con un tipo que parece, literalmente, salido de una ficción.
¿Cómo equilibra la enfermería real con la ficticia? Lo da todo. “Sí, sigo trabajando. Por varias razones: primero, porque me gusta mi trabajo y me da placer ayudar a la gente. Segundo, tengo dos hijos (y facturas que pagar). Y tercero, trabajé muy duro para ser enfermero y no quiero perder la destreza. Mantenerme entrenado como enfermero real me ayuda cuando vuelvo a la serie”, explicó Ned Brower. De hecho, la segunda temporada lo tuvo más activo en el set y le dio menos tiempo para ser un enfermero real. Pero, de todas formas, asegura que le encanta “hacer ambas hacer ambas cosas”. Segúncontó: “La enfermería me entusiasma para volver al show y el show me entusiasma para trabajar con mis colegas médicos”.

Y esto trajo su premio. Porque una jornada de trabajo en la clínica privada en la que está contratado apareció una estrella emblemática de Hollywood (no quiso dar su nombre por cuestiones legales). Un artista que llegó a realizarse un chequeo cardíaco acompañado por su médico de cabecera, que al ver entrar a Ned a la sala lo reconoció de inmediato: “¿Vos sos el de The Pitt?”, le preguntó. Y acto seguido, pasó a explicarle a su paciente quién era Ned y de qué trataba la serie. Como resultado terminaron teniendo una charla de actuación inolvidable: “Fue increíble, recibí una tutoría privada de actuación de uno de los mejores actores del siglo XX y XXI”.
Ned Brower no se crió viendo ER pero sí sabiendo que era parte de la escena de la cultura pop de su adolescencia. Y a pesar de que le tocaría compartir pantalla con su protagonista, Noah Wyle, y trabajar con varios productores vinculados a la serie médica encabezada por George Clooney en los 90, eligió no verla antes de empezar The Pitt. “Una parte de mí quería verla, pero otra quería entrar con un enfoque fresco y realista”, aseguró el actor.

Pero además, hay diferencias radicales entre ambas producciones, que van desde la calificación (“The Pitt es para adultos, es de HBO, es mucho más gráfica”, en sus palabras), así como también han pasado 35 años y las salas de emergencias ya no son iguales. “Mi personaje, Jesse, tiene un piercing en la nariz y tatuajes. Antes no se permitía mostrar tatuajes en medicina, ahora es normal”, señaló el actor, que se mostró agradecido a los guionistas de darle la oportunidad de definir la estética de su personaje, a sabiendas de que no solo sobresaldría en pantalla sino que también podría servir para explorarlo en futuros episodios.
“Como hay tantos personajes, cada uno aporta algo de sí mismo. Yo soy músico, así que para mí fue fácil darle ese color al personaje. Noah incluso puso una línea en el guion sobre mi batería”, explicó Brower, al señalar que muchas de las cosas de la vida real a veces se trasladan a la pantalla chica para darle profundidad a sus personajes. Como el caso de Brandon Mendez Homer (Donnie Donahue), que fue padre en la vida real e hicieron que lo fuera también en la serie entre la primera y la segunda temporada.

¿Y trabajar con Noah Wyle? Recién ahora, de acuerdo a sus palabras, Ned Brower está empezando a ver ER en orden y reconoció que le parece una locura ver un Noah “tan joven”. Además, por supuesto, de reconocer que ER “es una serie que ha envejecido muy bien”.
“Creo que muestra los problemas reales. El show es un espejo de la sociedad”, aseguró Ned Brower cuando le preguntamos sobre lo que mejor hacía The Pitt al representar al sistema de salud norteamericano. Acto seguido pasó a explicar cómo estaba de “colapsado” el mundo de las emergencias médicas “porque mucha gente que necesita atención primaria no tiene médico de cabecera (por falta de seguro o educación), así que terminan en urgencias por un resfriado o una tos, cuando eso debería ser para ataques cardíacos o derrames”.
Y así como ER disparó sideralmente la cantidad de gente que se propuso estudiar medicina, Ned espera que The Pitt haga lo propio: que invite a nuevas personas a estudiar enfermería. De hecho, reconoció que suele recibir muchos mails de fans agradeciéndole el trabajo que están haciendo para visibilizar las necesidades y las carencias en los hospitales y las salas médicas.

A la hora de ser consultado sobre el mensaje que no había que pasar por alto al ver The Pitt en relación con el sistema de salud norteamericano, Ned Brower puso el foco en las prepagas y las farmacéuticas. “El gran problema acá son las compañías de seguros que cobran muchísimo y la falta de opciones de seguros públicos. Eso impide que la gente vea a un médico de cabecera a tiempo. Para cuando llegan a urgencias, el problema es mucho mayor”, explicó.
Es que, de acuerdo a la postura del actor de The Pitt, “el sistema está muy dividido y nadie busca la solución práctica en el punto medio”. En este sentido, Brower resaltó: “El otro problema es el costo de los medicamentos. Si alguien no puede pagar su insulina, su diabetes se descontrola, pierde la vista, necesita cirugía... todo se desmorona. Yo diría que el problema principal en EE.UU. es la mezcla del comercio con la salud pública”.