El mundo del cine despidió a Peter Greene en diciembre, cuando se confirmó su inesperado fallecimiento a los 60 años. Conocido por haber sido el sádico Zed en Pulp Fiction y el mafioso Dorian Tyrell en La Máscara, restaba saber los detalles detrás de su deceso, que fueron confirmados esta jornada.
El hallazgo de su cuerpo se produjo a mediados de diciembre en su residencia de Manhattan, Nueva York. La alerta fue dada por un vecino, quien se preocupó al notar que la música sonaba sin interrupción durante toda la noche en el departamento del actor. Ante la falta de respuesta a los llamados a la puerta, la policía realizó un control de bienestar, encontrando a Greene ya sin vida en el interior de la vivienda.
Recientemente, la Oficina del Jefe Médico Forense de la Ciudad de Nueva York esclareció las causas del deceso, revelando que se trató de un evento fortuito. Según el informe oficial, la causa de muerte de Peter fue una "herida de bala en la axila izquierda con lesión de la arteria braquial", y el incidente ha sido catalogado formalmente como un accidente por las autoridades correspondientes.
Peter Greene no solo brilló junto a figuras como Jim Carrey y Bruce Willis. También fue parte de clásicos como Los sospechosos de siempre y Día de entrenamiento.