El debate por la Reforma Laboral en la Cámara de Diputados sumó este miércoles un nuevo capítulo de alta tensión cuando Nicolás del Caño protagonizó un duro cruce con Lilia Lemoine en medio de un plenario de comisiones.
La sesión, que transcurría con fuertes diferencias políticas, escaló cuando la legisladora libertaria interrumpió con gestos y burlas la exposición del dirigente de izquierda, quien cuestionaba el impacto social del proyecto impulsado por el oficialismo.
“Creyeron que iban a sacar el 50% del salario a una persona que tiene cáncer. Defienden esas brutalidades”, lanzó Del Caño durante su intervención.
Mientras hablaba, Lemoine realizó gestos irónicos y comentarios en voz alta que provocaron la reacción inmediata del diputado. “No sé de qué te reís. Vos porque no tenés problemas”, le gritó desde su banca.
La diputada respondió: “Es falso, hermano, es falso”, en referencia a los cuestionamientos del dirigente del Frente de Izquierda.
El intercambio subió de tono cuando Del Caño apuntó directamente contra el nivel salarial de los legisladores oficialistas y sus presuntos viajes al exterior.
“Vos podés hacer las vacaciones con tus hijos en Miami, pero a la gente le van a sacar las vacaciones en la costa con su familia”, disparó.
Ahora: El cruce entre Nicolas del Caño y Lilia Lemoine por la reforma laboral en Diputados pic.twitter.com/SwBDSrCYKv
— Jesica Calcagno (@Jesi_mc) February 18, 2026
Ante la réplica de Lemoine , “Andate a Cuba”, el legislador redobló la apuesta: “Vos cobrás cinco millones de pesos así que no me vengas a agitar”.
Y agregó: “Nosotros estamos para defender a los trabajadores. Vos que cobrás millones de pesos y querés votar eso y que nadie lo sepa. De ninguna manera”.
El episodio ocurrió durante el plenario conjunto de las comisiones de Legislación del Trabajo y de Presupuesto y Hacienda, donde el oficialismo busca avanzar con la reforma laboral.
La discusión dejó expuesta la creciente polarización en el Congreso y anticipa un tratamiento cargado de tensión cuando el proyecto llegue al recinto.
Con gritos, ironías y acusaciones cruzadas, el debate volvió a mostrar que la reforma laboral no solo divide posiciones ideológicas, sino que también profundiza el clima de confrontación política.
ND