El protocolo habilita a las fuerzas federales a intervenir cuando se interrumpa la circulación de personas o vehículos. Según lo establecido, podrán actuar sin orden judicial, aunque no tendrán permitido portar armas letales.
Además, durante toda la jornada operará el Comando Unificado Federal (CUF), que coordinará el despliegue interfuerzas en el perímetro definido, con el objetivo de “optimizar las capacidades organizativas y operativas”.
El CUF está compuesto por la Secretaría de Seguridad, la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal y fuerzas como la Policía Federal, Gendarmería, Prefectura Naval, Policía de Seguridad Aeroportuaria y el Servicio Penitenciario Federal, junto a representantes del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
La resolución 403/2024 establece que el comando tiene la misión de articular operativos especiales en situaciones de conflictividad social.
Hasta el momento, la única marcha confirmada es la convocada por el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), que se movilizará hacia el Congreso en coincidencia con el tratamiento del proyecto en Diputados.
La convocatoria sindical, encabezada por la Federación Aceitera y ATE, plantea trasladar “la resistencia a las calles” frente a lo que consideran un avance sobre derechos laborales históricos.
Con el operativo de seguridad en marcha y el paro nacional en desarrollo, el jueves se anticipa como una jornada de alta tensión política y social en la Ciudad de Buenos Aires.
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