Entrevistada en El Living de NewsDigitales, Rochi Igarzábal habló de su presente teatral con El divorcio del año, recordó su intenso recorrido junto a Cris Morena, repasó su carrera y dejó abierta una puerta que enloquece a los fans: el posible regreso de Casi Ángeles.
Protagonista de una de las obras más comentadas de la temporada, Rochi se mostró entusiasmada con el desafío de interpretar a Sofía en el Multiteatro. “Es un personaje muy complejo, empieza de una manera y termina en el otro extremo. Todo ese recorrido tiene que tener sutilezas para que no quede descolocado”, explicó sobre el trabajo que comparte con José María Muscari y un elenco de figuras.

La actriz destacó que la música fue clave para construir su personaje. “Incorporar la música a nivel emocional me desbloqueó algo interpretativamente. Me ayudó a encontrar distintos matices”, contó sobre el proceso creativo. Pero uno de los momentos más fuertes de la charla llegó cuando recordó el Cris Morena Day y la ovación que recibió del público. “Fue un abrazo inmenso. Que la gente coree tu nombre tiene un valor de amor incondicional e infinito”, aseguró, visiblemente movilizada.
Consultada sobre la posibilidad de retomar a Vale, su icónico personaje, Rochi no dudó: “Yo creo que sí. Me gustaría ver qué es de la vida de Valeria más grande”. Y fue más allá: “Yo creo que algo va a suceder, no sé si este año o el año que viene, pero algo puede llegar a suceder”.
Si bien aclaró que imagina algo “momentáneo” por las agendas y carreras individuales de cada integrante, dejó en claro su intuición: “Creo que va a ser algo exprés o un proyecto quizás más grande, pero siento que algo puede pasar”. Una frase que, sin dudas, ilusiona a toda una generación que creció con los Teen Angels y que todavía vibra con cada reencuentro.
La actriz también recordó el impacto de Dulce Amor, novela que originalmente estaba pensada para la tarde y terminó explotando en el prime time. “Nos mandaron al horario central y decíamos ‘nos están tirando al muere’. Pero empezó a medir y fue una locura. Se había sumado toda la familia al público”, rememoró.
También recordó su experiencia como host digital en La Voz Argentina y confesó que le chocaba cierta dinámica: “Había participantes bajando en shock y yo tenía que hacer juegos con emojis. Yo quería preguntarles qué sintieron”. Con 36 años, una carrera que atravesó teatro, televisión y música, y una identidad cada vez más clara, Rochi se muestra plantada, sensible y segura de sus límites. Y si su intuición no falla, el universo de Casi Ángeles podría tener un nuevo capítulo. Aunque sea por un ratito.