La decisión del diputado misionero Alberto Arrúa de firmar el dictamen que habilita la sesión por la reforma laboral volvió a exponer las tensiones internas dentro del peronismo y sus aliados.
El movimiento resultó especialmente llamativo porque se produjo pocas semanas después de un acercamiento político con dirigentes vinculados al kirchnerismo bonaerense.
Arrúa, presidente del bloque Innovación Federal, responde al Frente Renovador de la Concordia, el espacio liderado por Carlos Rovira. Desde ese lugar, viene sosteniendo una posición de diálogo con el Gobierno nacional, combinada con críticas puntuales al contenido del proyecto.
El episodio tomó mayor relevancia por el antecedente inmediato. El 2 de febrero, Arrúa había mantenido una reunión con el ministro de Trabajo bonaerense, Walter Correa, funcionario clave del gobierno de Axel Kicillof.
Tras ese encuentro, Correa destacó que habían conversado sobre las políticas laborales de ambas provincias y sobre la necesidad de “construir un movimiento nacional que se fortalezca desde las coincidencias, respetando las disidencias”. En ese marco, incluso se había insinuado la posibilidad de una mayor convergencia política entre sectores peronistas provinciales.
Ese acercamiento había sido leído como un intento de tender puentes entre el kirchnerismo bonaerense y dirigentes del interior con peso territorial.
Conversamos sobre las políticas públicas en materia de trabajo que llevan adelante nuestras provincias y quedamos a disposición para trabajar de manera mancomunada entre la provincia de Buenos Aires y la provincia de Misiones. pic.twitter.com/ilyXlR63Rc
— Walter Correa (@waltercorreaok) February 2, 2026
La firma de Arrúa en el dictamen que habilita el tratamiento de la reforma laboral implicó, en los hechos, facilitar el quórum para la sesión prevista este jueves. A priori, el legislador estaría dispuesto a acompañar el proyecto en general, aunque con objeciones en artículos específicos.
Desde su bloque, Arrúa dejó en claro su postura respecto de uno de los puntos más controvertidos. “Rechazamos de manera categórica el artículo 44 del proyecto”, afirmó, en referencia al capítulo que modifica el régimen de licencias por enfermedad o accidente. Según explicó, esa disposición “implica un retroceso objetivo en la protección de derechos laborales fundamentales”. Ese artículo, de todas formas, ya fue eliminado por el gobierno.
En ese sentido, cuestionó que se sustituya el esquema actual por un sistema de remuneración parcial y que se introduzcan categorías “abiertas e indeterminadas” que podrían derivar en mayor conflictividad. Al mismo tiempo, aclaró que el resto del proyecto será analizado “con seriedad, responsabilidad institucional y vocación de mejora”.
Como presidente del bloque Innovación Federal, y en consonancia con lo conversado y acordado junto a las diputadas y diputados que lo integran, rechazamos de manera categórica el artículo 44 del proyecto, que modifica el régimen de licencias por accidente o enfermedad del… pic.twitter.com/43z9x9UqoL
— Alberto Arrua (@albertoarruaok) February 17, 2026
La decisión del diputado misionero generó una reacción inmediata en sectores de Unión por la Patria. Una de las más visibles fue la de Sabrina Selva, dirigente del Frente Renovador.
En un mensaje en redes sociales, Selva escribió: “Firman la convocatoria algunos que se dicen peronistas y hasta se sacan fotos con ministros de Trabajo. Que la Patria se los demande”. La publicación, con tono irónico, apuntó directamente a Arrúa y a otros legisladores provinciales que, pese a mantener vínculos con el peronismo, acompañan la agenda del presidente Javier Milei.
Llegó la citación para la REGRESIÓN LABORAL DE MILEI para mañana.
— Sabrina Selva (@SabriSelva) February 18, 2026
Firman la convocatoria algunos que se dicen peronistas y hasta se sacan fotos con ministros de Trabajo 🤷🏻♀️.
Que la Patria se los demande! pic.twitter.com/sFkvt9iOak
El episodio dejó en evidencia las dificultades que enfrenta el núcleo duro de Unión por la Patria para consolidar una estrategia común con los legisladores que responden a gobernadores peronistas dialoguistas. Mientras el kirchnerismo impulsa una oposición más frontal, varios mandatarios provinciales priorizan la negociación con la Casa Rosada y la búsqueda de recursos y gobernabilidad.
En ese contexto, los diputados alineados con esos gobernadores suelen moverse con autonomía, apoyando iniciativas generales del Gobierno pero marcando diferencias en temas sensibles. El caso de Arrúa encaja en ese esquema: facilita el avance del proyecto, pero se reserva el derecho de objetar artículos clave.