Un perro lobo cruzó la meta de los Juegos Olímpicos de Invierno en la jornada del último miércoles y se volvió viral.
El animal accedió al circuito tras burlar el dispositivo de seguridad y recorrió parte del trazado como si se tratara de un participante más, ante la sorpresa del público y de las propias deportistas, antes de cruzar la línea de meta junto a varias competidoras.
Según la organización, el animal, una mezcla de lobo y perro procedente de una zona boscosa, no mostró comportamiento agresivo en ningún momento y fue controlado poco después por el personal de seguridad para evitar que alterara el desarrollo de la prueba.
De nombre “Nazgul”, el perro pertenecía a una exesquiadora local que vivía a unos 500 metros de la sede y que confirmó que su animal no era peligroso.

El incidente no tuvo consecuencias para las esquiadoras ni afectó al resultado deportivo, aunque generó desconcierto entre las participantes y aplausos en los espectadores.
No es la primera vez que un animal irrumpe en una competición de deportes de invierno y 2022, durante una prueba de la Copa del Mundo de esquí alpino disputada en Bormio (Italia), otro perro accedió al trazado y descendió parte del recorrido antes de ser interceptado.
La presencia de “Nazgul” opacó durante unos minutos el triunfo de la pareja sueca formada por Jonna Sundling y Maja Dahlqvist, que consiguieron la medalla de oro en la prueba de esprint por equipos de esquí de fondo y ratificaron el dominio casi absoluto del equipo femenino del país nórdico en esta categoría.
Sundling y Dahlqvist marcaron un tiempo de 20:29.99, con el que superaron a las suizas Nadja Kaelin y Nadine Faehndrich (20:31.39) y a las alemanas Laura Gimmler y Coletta Rydzek (20:35.86).