Desde los primeros minutos de este jueves comenzó a desarrollarse el paro general de 24 horas impulsado por la Confederación General del Trabajo (CGT), con una adhesión que se traduce en una fuerte caída de la actividad en gran parte del país.
La medida de fuerza se da en rechazo al proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno de Javier Milei y coincide con una jornada clave en el Congreso, donde la Cámara de Diputados tratará la iniciativa.
El principal impacto se observa en el transporte público. No funcionan los colectivos, trenes, subtes ni los vuelos comerciales, lo que complica la movilidad en los grandes centros urbanos y limita el normal funcionamiento de escuelas, organismos públicos y comercios.
A la protesta se sumaron los gremios ferroviarios, aeronáuticos y del subte, además de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), que confirmó su adhesión a pesar de no integrar el consejo directivo de la CGT.
El secretario del Seguro y miembro del triunvirato de conducción de la central obrera, Jorge Sola, sostuvo que “la Argentina se paralizará de punta a punta” y reiteró que la CGT “no está en contra de una reforma laboral, sino de perder derechos”.
La conducción cegetista resolvió realizar una huelga sin movilización, aunque otros espacios sindicales decidieron reforzar la protesta con una marcha.
Un grupo de gremios considerados “duros”, como la UOM, Aceiteros y Pilotos, junto a la CTA Autónoma, la CTA de los Trabajadores y organizaciones de izquierda, convocaron a concentrarse frente al Congreso durante el tratamiento del proyecto.
El titular de la CTA Autónoma, Hugo “Cachorro” Godoy, cuestionó el procedimiento legislativo y afirmó que a las representaciones sindicales “solo se les otorgan cinco minutos para opinar sobre una ley de más de 200 artículos”.
En el Congreso se espera que el proyecto sea aprobado con modificaciones, luego de que se eliminara el artículo vinculado a las licencias por enfermedad, uno de los puntos más resistidos por los sindicatos.
Si la Cámara de Diputados le da luz verde, la iniciativa volverá al Senado para su tratamiento definitivo la semana próxima.