La Cámara de Diputados tratará desde las 14, el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional, en una sesión que se anticipa extensa y atravesada por un fuerte clima de tensión política y social.
Desde La Libertad Avanza y bloques aliados confían en reunir los votos necesarios para darle media sanción al proyecto, que ya fue modificado respecto del texto original enviado por el Ejecutivo.
Entre los cambios introducidos se destaca la eliminación del artículo vinculado a las licencias por enfermedad, uno de los puntos que generaba mayor resistencia tanto en la oposición como en el sindicalismo.
Si el texto es aprobado, deberá volver al Senado para su tratamiento definitivo la semana próxima.
Las centrales obreras consideran que la iniciativa implica un retroceso en derechos laborales y adelantaron que, en caso de convertirse en ley, avanzarán con presentaciones judiciales.
Además, dirigentes sindicales cuestionaron que el proyecto se trate durante sesiones extraordinarias y denunciaron escaso margen para exponer la postura de los trabajadores en el ámbito parlamentario.
Mientras en el recinto se desarrolla el debate, organizaciones gremiales, CTA y sindicatos de izquierda se concentran en las calles para expresar su rechazo a la reforma.
La combinación de paro, movilizaciones y discusión legislativa configura un escenario de alta conflictividad, con impacto tanto en la dinámica parlamentaria como en la actividad cotidiana del país.