El presidente Javier Milei sigue desde Estados Unidos una jornada decisiva para su gestión, marcada por el paro general convocado por la CGT y el tratamiento en la Cámara de Diputados del proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno.
El mandatario se encuentra en Washington, donde fue invitado por su par estadounidense Donald Trump para participar de la sesión inaugural del denominado Consejo de Paz (Board of Peace), un espacio que busca reunir a un grupo de países alineados con la agenda del líder republicano.
Si bien inicialmente estaba previsto que Milei viajara junto a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y al canciller Pablo Quirno, finalmente la comitiva quedó reducida únicamente al titular del Palacio San Martín.
Tras cumplir con las actividades previstas, el Presidente emprenderá el regreso al país esta misma noche, con arribo a Buenos Aires programado para la mañana del viernes, completando una gira de menos de 48 horas.
Mientras Milei desarrolla su agenda internacional, en la Argentina se vive un escenario de alta tensión política y social: el paro general impacta en el transporte y numerosos servicios, y en paralelo Diputados debate la reforma laboral, uno de los proyectos centrales del programa económico del oficialismo.
Desde el Gobierno siguen de cerca la evolución de ambos frentes, conscientes de que el resultado parlamentario y el impacto de la protesta marcarán el pulso político de las próximas semanas.
Se trata del decimocuarto viaje a Estados Unidos de Milei desde que asumió la Presidencia, una dinámica que el oficialismo justifica en la necesidad de posicionar a la Argentina en el escenario global y atraer inversiones.
La relación con Estados Unidos ocupa un lugar central en esa estrategia, y la participación en el Consejo de Paz se inscribe en la construcción de alianzas ideológicas con dirigentes y espacios conservadores y liberales afines.
Milei partió este miércoles a las 13 rumbo a Washington en un vuelo especial, con arribo cerca de las 23:30 (hora argentina). La actividad oficial comenzó este jueves, cuando a las 10 hora local (12 de Argentina) participa de la sesión inaugural del Board of Peace.
Luego se trasladará a su lugar de alojamiento y, más tarde, a la Base Aérea Andrews, desde donde partirá hacia Buenos Aires a las 19 (21 de Argentina).
El Gobierno busca capitalizar la foto internacional y el respaldo político de Trump como señal de apoyo externo, mientras en el plano interno enfrenta una de las jornadas más complejas desde el inicio de la gestión.