El debate de la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei comenzó con un quiebre reglamentario en la Cámara de Diputados. Tras alcanzar el quórum de 130 legisladores, la sesión se sumergió en un clima de alta tensión que obligó a repetir votaciones y provocó un enfrentamiento directo entre los bloques opositores y la presidencia del cuerpo.
🔴REFORMA LABORAL: CRUCE Y TENSIÓN EN EL RECINTO
— C5N (@C5N) February 19, 2026
‼️La Cámara aprobó a mano alzada el plan de labor impulsado por el oficialismo y estallaron los reclamos.
❗️Germán Martínez no pidió votación nominal y hubo “cacareos” en la oposición mientras se define el esquema de 26 títulos a… pic.twitter.com/z5V2sPualP
El conflicto se desató cuando el oficialismo propuso el "plan de labor", que es la hoja de ruta de la jornada. El punto de mayor fricción fue la decisión de votar el proyecto por capítulos y no artículo por artículo. Esto permite que el Congreso de la Nación acelere el trámite legislativo de una ley que originalmente tiene decenas de puntos sensibles.
La Cámara baja aprobó, tras dos votaciones y un clima de alta tensión, que la reforma laboral se vote por capítulos enteros, lo que reduce drásticamente el tiempo de discusión individual de cada artículo y acelera la sanción de la ley.
El momento de mayor caos ocurrió cuando el presidente de la Cámara baja, Martín Menem, llamó a votar el esquema de trabajo de manera rápida. En ese instante, varios diputados nacionales de Unión por la Patria y del Frente de Izquierda tenían las manos levantadas para pedir "cuestiones de privilegio", un recurso legal para realizar reclamos antes del debate.
Ante la negativa de Menem de otorgar la palabra, el jefe del bloque peronista, Germán Martínez, encabezó una protesta masiva. Los legisladores de su bancada se levantaron de sus asientos, comenzaron a aplaudir en señal de queja y se dirigieron directamente hacia el estrado para recriminarle al presidente su "inacción" y "falta de respeto al reglamento".
La discusión subió de tono con cruces verbales directos. Cecilia Moreau increpó a Menem al afirmar: "Usted se está pasando de vivo". Por su parte, Martínez lanzó una frase que se volvió viral en redes sociales: "Madure presidente", luego de que Menem intentara avanzar con la votación ignorando los pedidos de palabra de la oposición.
"Madure, Presidente" 🗣️
— El Destape (@eldestapeweb) February 19, 2026
El comentario de Germán Martínez, diputado de Unión por la Patria, a Martín Menem: "No sean caraduras, pongan la cara y den el debate". pic.twitter.com/j2XnCdV0Wj
Desde el bloque de La Libertad Avanza, el diputado Carlos Zapata defendió la posición oficialista con ironía durante un homenaje: "Gracias por los aplausos, y eso que no soy Bad Bunny", dijo, tras asegurar que "en mandrilandia no se respeta el reglamento", en referencia a las quejas de sus colegas.

Debido a la magnitud de los reclamos y al hecho de que la primera votación se realizó a mano alzada sin claridad sobre los resultados, la oposición exigió una "moción de reconsideración". Esto obligó a que los diputados volvieran a expresar su voluntad, esta vez de manera nominal (electrónica).
Finalmente, el oficialismo logró imponer su postura con 136 votos negativos contra 107 afirmativos para la moción opositora. Con este resultado, se ratificó que la votación final de la reforma laboral será por títulos (26 en total). Esto garantiza que, a pesar del paro nacional convocado por la CGT, la sesión pueda concluir pasada la medianoche sin extenderse durante varios días.
TM