Todo empezó con una avioneta sin identificación, abandonada en un campo del norte bonaerense. Ese hallazgo, en mayo de 2022, fue el primer indicio de una trama mucho más grande. Ahora, casi cuatro años después, la Justicia envió a juicio oral a 14 acusados señalados como integrantes de una organización narcocriminal transnacional que operaba entre el norte del país y el Área Metropolitana de Buenos Aires, con vínculos en Bolivia, Perú y Paraguay.
El requerimiento para llevar el caso a debate fue presentado por la Sede Fiscal Descentralizada de San Nicolás, con la intervención de la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR), tras una investigación que permitió reconstruir el funcionamiento de una estructura dedicada al tráfico de cocaína a gran escala.
Según la acusación, la organización contaba con roles definidos para cada etapa del circuito ilegal: desde el ingreso de la droga al país, su traslado y almacenamiento, hasta el fraccionamiento y la distribución en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano.
El expediente señala que el grupo utilizaba rutas aéreas clandestinas para introducir estupefacientes desde países limítrofes. La avioneta hallada en Pergamino habría sido parte de ese esquema. A partir de ese dato, los investigadores lograron reconstruir una red que combinaba transporte aéreo y terrestre.

Una vez en territorio bonaerense, la cocaína era distribuida en distintos puntos de venta, mientras que las ganancias -que alcanzaban cifras millonarias- eran canalizadas a través de “cuevas financieras” del microcentro porteño, en una maniobra destinada a blanquear el dinero.
La magnitud de la organización quedó expuesta durante los operativos realizados en 2023, cuando las fuerzas de seguridad llevaron adelante 71 allanamientos simultáneos. En esos procedimientos se secuestraron más de 16 kilos de cocaína, más de 43 millones de pesos, 153 mil dólares y otras divisas extranjeras, además de vehículos, balanzas de precisión, teléfonos celulares y documentación considerada clave.
Entre los imputados se encuentra el presunto líder de la banda, un ciudadano peruano que permanece prófugo y sobre quien pesa un pedido de captura. El resto de los acusados enfrentará cargos por asociación ilícita para el narcotráfico, contrabando agravado y lavado de activos.
El juicio oral buscará determinar la responsabilidad de cada uno en una organización que, según la fiscalía, logró montar un sistema complejo de tráfico internacional con base operativa en territorio bonaerense.