El negocio ganadero volcado al consumo interno presenta dos caras bien diferenciadas. Por un lado, la escasez de hacienda llegó para quedarse y se refleja en subas constantes de las categorías como novillitos y vaquillonas, que en cada rueda comercial del Mercado Agroganadero de Cañuelas (MAG) rompen récords históricos.
En paralelo, los eslabones intermedios del negocio tienen dificultades para trasladar esas subas a la media res, lo que está generando una ruptura en la cadena de pagos. Según estimó Leonardo Rafael, presidente de la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores (CAMYA), de cada media res que venden a las carnicerías, como mucho cobran el 70% de su valor.
En números: una media res de 90 kilos tiene un valor cercano al millón de pesos. De esa cifra, llegan a cobrar aproximadamente $700.000.
En el remate que se llevó a cabo hoy en el MAG, la hacienda de consumo llegó a registrar máximos de $5.600 el kilo, con un tope de $5.900 en el caso de un lote de vaquillonas livianas. “Con estos valores, estamos hablando de una media res de $12.300 a $12.600, la verdad me cuesta creer que todo esto vaya a funcionar”, sostuvo Rafael.
El directivo advirtió que esto no “solamente afecta la rentabilidad, que ya tiene márgenes chicos, sino que también te quita capital de trabajo. Hay eslabones de la cadena que ya están crujiendo y como va esto, alguno se va a romper”.
El titular de CAMYA consideró que “la cadena de pagos viene haciendo ruido, hay muchos cheques rechazados y está quedando plata inmovilizada en las carnicerías. La verdad es muy preocupante” En este sentido, agregó que “nunca vi una situación como esta, falta hacienda en el contexto de destrucción económica y un bolsillo del consumidor que no resiste estos valores de la carne”.
De manera inevitable, este escenario tendrá un traslado a los mostradores. Según calcularon desde la entidad que nuclea a los matarifes, para el lunes que viene la media res podría comenzar a bajar en las carnicerías a unos $11.300 el kilo, un aumento de $700 por kilo en comparación a los valores de esta semana.
A este panorama por demás complejo, se suma otro factor que quita mercadería destinada al consumo y genera tensión en los mostradores de las carnicerías. "Los inverndadores están comprando hacienda, para llevarla de nuevo a recría o feedlot. Entonces, nos falta oferta", concluyó.
Esta tendencia alcista en los valores de la hacienda ya se siente en los precios de venta al público. En el primer mes del año, la inflación trepó a 2,9% y en el acumulado anual marcó un 32,4%, de acuerdo a la medición que cada mes presenta el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
Uno de los rubros que presiona desde hace tiempo a este índice es “Alimentos y bebidas no alcohólicas”, que en el listado del organismo se ubicó a la cabeza, con 4,7%. En ese renglón, uno de los ítems que estuvo muy por encima del promedio de 2,9% fue la carne vacuna.
De acuerdo al relevamiento del INDEC, el asado registró -entre los cortes vacunos- el mayor aumento: pasó de $15.094 en diciembre de 2025 a $15,942, un incremento de 5,6%. El listado se completó con cuadril y nalga (3,3%), carne picada común (3,1%) y paleta, con una suba de 2,6%. En tanto, la caja de hamburguesas congeladas de cuatro unidades sufrió un incremento de 6%.
Al medir por regiones, la mayor suba mensual fue en el NEA, con 5,1%, seguido por Patagonia (4,8%); Cuyo (4,5) y GBA, región Pampeana y NOA, con 4,4%. Entere diciembre y enero, el mayor aumento en Alimentos y bebidas no alcohólicas fue en Verduras, tubérculos y legumbres, con un 28%.