Durante más de una década, Breaking Bad se mantuvo en la perfección absoluta de los registros de la audiencia con uno de sus capítulos. Hablamos del episodio titulado "Ozymandias", perteneciente a la temporada final de Breaking Bad, que se mantuvo como la única pieza cinematográfica o televisiva de larga duración en ostentar una calificación de 10/10 en IMDb. Con más de 340,000 votos, esta obra dirigida por Rian Johnson se convirtió en una leyenda.
Sin embargo, este reinado llegó a su fin esta semana. La calificación del capítulo ha descendido a un 9.9, perdiendo el estatus histórico que lo separaba del resto. Eso sí, todo indica que este cambio no responde a una reevaluación crítica de su calidad, sino a un fenómeno conocido como review bombing: en los últimos días, el portal registró una entrada masiva de cientos de puntuaciones de 1/10, un ataque que finalmente logró abrir una grieta en la reputación del episodio.

Lo que resulta verdaderamente sorprendente no es la caída en sí, sino el tiempo que logró resistir en la cima. Para ponerlo en perspectiva, clásicos del cine como Sueños de libertad o El padrino nunca han logrado superar la barrera del 9.3, lo que resalta la magnitud de lo que la serie de Vince Gilligan había conseguido.
Narrativamente, el episodio representa el punto de no retorno para Walter White. La trama inicia justo después de la muerte de Hank Schrader, desencadenando una hora de televisión asfixiante.

En este capítulo, Walt le revela a Jesse la verdad sobre la muerte de Jane antes de que sea tomado como esclavo, para luego protagonizar un desgarrador enfrentamiento físico y emocional con Skyler y Flynn en su propia casa. Tras secuestrar a su hija Holly en un arranque de locura y finalmente devolverla, el protagonista se ve obligado a renunciar a su identidad y huir de Albuquerque con la ayuda del "extractor" de las aspiradoras, dejando atrás una familia destruida y un rastro de desolación absoluta.