07/04/2026 - Edición Nº1155

Política

"Partido Judicial"

Cristina Kirchner, Nisman y el 18F: a 11 años de la carta que desató otra batalla de poder

21/02/2026 | La por entonces mandataria cuestionó duramente a los jueces y fiscales que protagonizaron la llamada "marcha del silencio" por Alberto Nisman.



Este sábado se cumplen once años de la dura respuesta pública que realizó la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner tras la denominada “marcha del silencio” del 18 de febrero de 2015, convocada en homenaje al fiscal Alberto Nisman, hallado muerto semanas antes en circunstancias que aún generan conmoción nacional.

Luego de aquella movilización, que reunió a miles de personas en distintos puntos del país, la mandataria difundió una extensa carta en su página oficial bajo el título “El 18F, bautismo de fuego del Partido Judicial”, en la que cuestionó con dureza a sectores del Poder Judicial, a dirigentes opositores y a los principales medios de comunicación.

La marcha del 18 de febrero de 2015

La movilización del 18F fue convocada por un grupo de fiscales federales y contó con el respaldo de jueces, referentes políticos opositores y organizaciones civiles. El acto se realizó bajo la consigna del silencio y tuvo como eje el pedido de esclarecimiento por la muerte de Nisman, quien había presentado días antes una denuncia contra el Gobierno por el memorándum con Irán.

La manifestación se desarrolló en un clima de fuerte tensión institucional y se convirtió en uno de los episodios más significativos del último tramo del segundo mandato de Cristina Kirchner.

Las críticas al tratamiento mediático

En su carta, la entonces presidenta comenzó refiriéndose al rol de los medios y a los cuestionamientos por no haber hablado públicamente de la marcha en los días previos.

“Me contaban que cuando terminaba de hablar en algún acto oficial titulaban: ‘No mencionó a Nisman’, ‘No habló de la marcha del 18F’”, escribió.

También apuntó contra la cobertura informativa de señales y diarios opositores, en particular del grupo Grupo Clarín y del diario La Nación, al señalar que existía una “cadena nacional del desánimo y el odio” que operaba de manera permanente.

La palabra y el silencio parecen tener dueños en la Argentina”, afirmó, en referencia a las exigencias mediáticas sobre cuándo debía expresarse.

Cuestionamientos a jueces y fiscales

Uno de los ejes centrales del texto estuvo dirigido al Poder Judicial. Kirchner consideró “insólita” la convocatoria impulsada por fiscales con apoyo de jueces y sostuvo que la marcha no había sido un acto institucional neutro.

“La inédita convocatoria de fiscales con el apoyo de no pocos jueces a una marcha para reclamar ‘justicia’ es algo realmente insólito”, expresó.

En otro pasaje, sostuvo que la movilización había tenido un carácter político opositor: “No fue una marcha del silencio ni un homenaje. Fue decididamente una marcha opositora, convocada por fiscales y apoyada por jueces y todo el arco político opositor”.

Y agregó: “Fue una marcha de un Poder del Estado contra otro Poder de la Constitución: el Ejecutivo”.

La defensa de la protesta y la comparación histórica

A pesar de sus críticas, la entonces presidenta destacó que la movilización había sido posible en un contexto democrático.

“Tuvo un único e inmenso mérito: en la Argentina se puede disentir, se puede insultar al Gobierno y se puede marchar libremente”, señaló.

En ese punto, recordó los episodios de represión de diciembre de 2001, durante la presidencia de Fernando de la Rúa, al afirmar: “Aún recuerdo lo que les pasó a los que se les ocurrió disentir el 19 y 20 de diciembre del 2001”.

La polémica por la cantidad de asistentes

Otro tramo relevante del texto estuvo dedicado a cuestionar las cifras difundidas sobre la concurrencia.

Cristina Kirchner rechazó las estimaciones que hablaban de cientos de miles de manifestantes y comparó la movilización con otras protestas masivas ocurridas durante su gestión.

Basta mirar las tapas y las fotos para que la cifra de 400.000 personas resulte patéticamente absurda”, escribió.

Según su interpretación, la magnificación de los números tenía un objetivo político: instalar la idea de un respaldo social masivo al sector judicial.

El concepto del “Partido Judicial”

Uno de los pasajes más recordados de la carta fue la introducción del concepto de “Partido Judicial”, con el que la exmandataria describió a un sector del Poder Judicial alineado, según su visión, con intereses económicos y mediáticos.

“El 18F fue el bautismo de fuego del Partido Judicial”, sostuvo. Y agregó: “Un súper poder por encima de las instituciones surgidas del voto popular, que articula con los poderes económicos concentrados y el aparato mediático”.

En ese marco, denunció prácticas como el uso de medidas cautelares, el cajoneo de causas y la supuesta selectividad en las investigaciones judiciales.

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