07/04/2026 - Edición Nº1155

Política

Polo anti-Milei

Triángulo Moreno‑Villarruel‑Pichetto: ¿plan 2027 o solo coincidencias?

21/02/2026 | La vicepresidenta se sumó al enfoque geopolítico de Miguel Ángel Pichetto y Guillermo Moreno: "Nacionalismo vs. Globalismo".



En medio del reordenamiento del sistema político tras la irrupción libertaria, comienza a perfilarse un espacio informal que combina nacionalismo económico, defensa de la industria y valores cristianos.

El triángulo lo conforman Guillermo Moreno, Victoria Villarruel y Miguel Ángel Pichetto, quienes, desde trayectorias distintas, vienen convergiendo en un diagnóstico crítico sobre el rumbo económico del Gobierno.

El punto de contacto central es la defensa del aparato productivo nacional y el rechazo a una apertura comercial irrestricta, especialmente frente al avance de las importaciones provenientes de China. A ese eje económico se suma, en el caso de Villarruel y Moreno, una impronta conservadora y católica, que refuerza la identidad de este incipiente polo.

Moreno y Pichetto: una convergencia sostenida

Desde hace varios meses, Moreno y Pichetto vienen articulando un discurso común centrado en la protección industrial. Ambos han insistido en la necesidad de elevar aranceles, controlar importaciones y sostener el empleo fabril como pilar del desarrollo.

Pichetto ha sido especialmente enfático en sus últimas intervenciones públicas. “Donde entra China no queda nada. Es una economía depredadora que viene a llevarse puesto el trabajo de los argentinos”, afirmó recientemente, al tiempo que recordó que presentó proyectos para elevar los aranceles al 50%.

“No podemos ser los ingenuos que abren todo el mercado mientras el mundo protege su capital”, agregó.

En la misma línea, vinculó la crisis industrial con experiencias pasadas: “Ya vivimos el esquema de Martínez de Hoz y sabemos cómo termina: con las fábricas vacías”.

También cuestionó la eliminación de medidas antidumping: “La Argentina no puede desproteger sectores estratégicos como el acero y el aluminio”.

El caso FATE y la ofensiva de Moreno

La situación de la empresa FATE, golpeada por la competencia externa, se convirtió en un símbolo del discurso de Moreno contra la política económica del gobierno de Javier Milei.

La importación de neumáticos de China hoy te generó el cierre de Fate. Aluar es la que sigue”, advirtió.

En otro pasaje, sostuvo: “Tenemos un gobierno anarcocapitalista que destruye la industria. Van a terminar con Techint, con Aluar, con Arcor”, en referencia a Techint, Aluar y Arcor.

Moreno también apuntó contra el gobernador Axel Kicillof, a quien acusó de no asumir un rol activo frente a la crisis industrial: “¿Cuál es la gracia de Kicillof siendo pro-chino? Tendría que estar hoy en Fate explicando qué propone”, sostuvo.

Y agregó: “Si no generás un espacio de producción y trabajo, no vas a gobernar bien el país”.

Villarruel se suma con un mensaje directo

Este viernes, el triángulo sumó una tercera pata visible con la irrupción de Villarruel en el debate económico. La vicepresidenta publicó un mensaje en redes sociales con fuertes críticas a la apertura comercial: “Sin empleo nacional y sin producción nacional no hay políticas reales de gobierno”.

Y agregó: “La apertura total y libre de las importaciones solo favorece la dependencia de China”. En otro tramo, planteó una definición ideológica: “En definitiva estamos hablando de Nacionalismo o Globalismo”.

La vicepresidenta ya había mostrado una posición similar en el debate sobre Venezuela, donde coincidió con Moreno y Pichetto en no alinearse con la postura más dura del kirchnerismo. Así, no cuestionaron la intervención del gobierno de Estados Unidos.

Un coqueteo previo de Moreno a Villarruel

En distintas oportunidades, el exsecretario de Comercio evitó sumarse a las críticas del kirchnerismo duro contra la vicepresidenta y llegó a relativizar las acusaciones de negacionismo sobre la última dictadura.

Incluso, en varias entrevistas, negó que Villarruel pueda ser encasillada en esa categoría, diferenciándose del discurso predominante en el espacio referenciado en Cristina Kirchner.

Ese vínculo previo facilita ahora la convergencia en torno al eje productivo y nacionalista.

La principal incógnita es si este polo “nacionalista, industrialista y católico” logrará traducirse en una articulación política más formal de cara a 2027 o si se trata, por ahora, de una coincidencia discursiva coyuntural.

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