Siempre ponemos en contexto las situaciones que tenemos durante la semana. Lo más grave que pasó esta semana cortísima fue el cierre de la planta de FATE en San Fernando (PBA) y el cierre de GALENO ART con domicilio en CABA.
Esas empresas dejaron 920 y 600 trabajadores en la calle, respectivamente, y teniendo alta probabilidad que sigan el mismo camino las otras empresas productoras de neumáticos del país dejando colgados a las ensambladoras de automóviles y motos (CORVEN, YAMAHA, GILERA, VW, FORD, GENERAL MOTORS, FIAT IVECO, RENAULT Y DEMAS) como las fábricas de maquinaria e instrumentos agrícolas (MAINERO, CRUCIANELLI, APACHE, AGCO, JOHN DEERE y el RESTO) y lo que sería peor dejando librados a la buena de Dios a los obreros y personal administrativo que trabaja en ellas que poseen una gran expertiz en la materia manejando mucho parte tecnológica -ya que hoy la maquinaria agrícola dejó de ser el tractor amarillo que cantaban los españoles de ZAPATO VELOZ en los 90-.
Como dato adicional podemos decir que la importación de neumáticos pasó de U$S 8.5 a U$S 9.61 entre 2024 y 2025 con la consabida diferencia de valor que tuvo el dólar que se encontró de $ 1.050 a 1.450 en el segmento mayorista, que es el cual se utiliza para el pago de importaciones, llegando por momentos a ubicarse en los $1.495/1.500.
El problema del importador hoy es la falta de ventas pero puede comprar a un valor del dólar más barato que al mes de septiembre. Sin embargo, al ser un factor exógeno el precio en el exterior que se suma a la incertidumbre del precio futuro puesto que desde -mínimamente- el 14 de abril del 2025 a la fecha se mantiene artificialmente bajo por la utilización desde la administración central por el único medio que posee la cantidad de bonos duales que sería el FGS del ANSeS que se encontraría hoy en menos del 10% del valor que poseía al 13/12/2023.
Yendo al nudo de todo esto debemos entender que es generado por las políticas económicas implementadas por los gobiernos de turno y las recesiones derivadas o autogeneradas a los efectos de bajar la inflación por una restricción de pesos al ciudadano promedio porque en realidad el nivel de emisión y endeudamiento jamás bajó desde el 11/12/2023 a hoy para este momento en ambos conceptos.
Para que entendamos mejor todo esto podemos mostrar los datos de desocupación al final de los últimos 3 gobiernos y el último del presente:
Los mayores indicadores de desocupación se dan con la implementación de políticas económico-financieras de secar la plaza/mercado/calle y por lo tanto termina generando en el mediano plazo un gran nivel de recesión con inflación acumulada sin darse cuenta que es el mismo problema que se generó en nuestro país desde la mitad de 1998 con la Convertibilidad que terminó armando un colchón de inflación reprimida que eclosionó al salir del sistema atado con cemento en la Ley 23.928 de Convertibilidad, aunque en este caso no se encuentra reprimida porque no está la atadura de la Convertibilidad pero lo que hizo que cayera fue el gran nivel de suba de los servicios públicos por los costos atados al dólar estadounidense por leyes de 1992 a los efectos de, supuestamente, eliminar los subsidios que no solo no disminuyen sino que se incrementan como porcentaje del PBI y también autorizan la suba al usuario.
Por ejemplo, el miércoles pasado autorizaron la suba del 31% en la tarifa del transporte público en el AMBA que representa el 44% del IPC Nacional y desde el 11/12/2023 el boleto se multiplicó por 12, de $50 a $650, o sea 1200% y los subsidios a esas empresas también subieron en el orden de 2.5 pasando de $ 102 MM a 249 MM en esos 2 años.
La propuesta real tiene que ser pasar el boleto a pesos en sus costos correctamente realizados y no en base a una “supuesta ecuación polinómica del transporte” que en la realidad es únicamente existente a los efectos de conseguir recursos del estado nacional para una actividad que en la realidad otorga sin esos subsidios una rentabilidad cercana al 7% anual después de impuestos.
Volviendo al tema original, la desocupación en períodos de políticas económico – financieras ortodoxas de restricción a los ciudadanos terminan generando períodos de grandes recesiones y en ellas el poder de compra del ciudadano promedio, aquel que gana un sueldo medio que hoy se encuentra entre $650 y 800 mil en blanco mientras que ronda los 500 mil en negro, se derrumba y pasa de una vida medianamente llevadera a terminar endeudándose porque solo le alcanza con suerte para cubrir sus gastos fijos y le falta plata para terminar el mes.