El silencio en Las Tinajas se quebró con tres disparos. En cuestión de minutos, un paraje acostumbrado al ritmo lento del interior santiagueño quedó rodeado de patrulleros, efectivos armados y vecinos paralizados por el miedo y la incredulidad. Dentro de una casa, Thania Santillán, de 22 años, yacía muerta. Afuera, la Policía intentaba convencer a su pareja, Diego Salto, de 23, de que depusiera el arma.
El crimen ocurrió este viernes en una vivienda del departamento Moreno. Según la reconstrucción inicial, el joven le disparó a la víctima por motivos que aún se investigan. Tras el ataque, no escapó. Se encerró en el lugar y amenazó con quitarse la vida, lo que dio inicio a una negociación que se extendió durante varias horas y movilizó a unidades especiales y a la Guardia de Infantería.
Recién por la tarde, el desenlace comenzó a definirse. Salto salió de la casa y se entregó. La fiscal Lucía González Farías ordenó su detención y dispuso la autopsia del cuerpo y las pericias balísticas, en el marco de una causa que fue caratulada como femicidio.

Thania estudiaba enfermería y había viajado a Las Tinajas para visitar a familiares durante los corsos, con la intención de regresar a la capital santiagueña en los días siguientes.
Quienes la conocían la recuerdan como una joven solidaria, cercana y comprometida. Participaba en actividades de rescate de animales y tenía una fuerte vocación de ayuda. Su entorno más cercano asegura que no conocía en profundidad la relación que mantenía con el acusado.
El impacto del crimen se trasladó rápidamente a las redes sociales, donde amigas, docentes y compañeros comenzaron a despedirla con mensajes cargados de dolor. Una de sus profesoras la describió como una alumna “fuera de serie”, destacando su sensibilidad y su capacidad de acompañar a otros.
Mientras la investigación avanza, la casa donde ocurrió el femicidio permanece como un símbolo del horror que atravesó a la comunidad. El agresor está detenido y el expediente sigue su curso judicial, pero en Las Tinajas el eco de aquellos disparos aún no se apaga.