21/02/2026 - Edición Nº1110

Política

21 de febrero de 2007

A 19 años del fallido pacto Macri–López Murphy: cómo se armó y quién perdió feo

21/02/2026 | Mauricio Macri selló su triunfo en CABA pero Ricardo López Murphy quedó a la deriva en su lucha nacional. La irrupción de Francisco de Narváez.



Este sábado se cumplen 19 años de un encuentro político decisivo entre Mauricio Macri y Ricardo López Murphy, que comenzó a delinear la estrategia electoral del naciente PRO de cara a las elecciones de 2007.

Aquella reunión, realizada el 21 de febrero de ese año, fue el punto de partida de un acuerdo que permitió ordenar candidaturas, consolidar liderazgos y proyectar al espacio en el escenario nacional, aunque con el tiempo derivaría en una ruptura política.

El encuentro tuvo lugar en el estudio del entonces diputado Pablo Tonelli, en el barrio porteño de Barrio Norte, y contó también con la participación de Horacio Rodríguez Larreta, por entonces principal colaborador de Macri.

Un acuerdo inicial para ordenar candidaturas

En ese momento, Macri evaluaba seriamente su futuro político: dudaba entre competir por la Presidencia o concentrarse en la Jefatura de Gobierno de la Ciudad. En la reunión, transmitió a López Murphy que veía “una buena perspectiva” en la Buenos Aires para construir su carrera política.

Según reflejaron los medios de la época, el entonces presidente de Boca Juniors sostuvo que percibía un fuerte respaldo en el electorado porteño y que su candidatura local podía ser el primer paso de un proyecto más amplio.

López Murphy coincidió con ese diagnóstico y, a cambio, explicitó su intención de volver a competir por la Presidencia. “No podemos dejar ningún espacio vacante. Me he vuelto por las circunstancias precandidato de nuevo”, declaró tras el encuentro, lanzando públicamente su postulación.

El acuerdo implícito fue claro: Macri concentraría sus esfuerzos en la Ciudad y López Murphy encabezaría la oferta presidencial del espacio.

La construcción del PRO y el clima de entendimiento

La reunión fue interpretada como una señal de ordenamiento interno dentro de Propuesta Republicana, que por entonces integraba a Compromiso para el Cambio y Recrear.

Ambos dirigentes coincidieron en no apurar definiciones sobre fórmulas ni listas, y en sostener una negociación “equilibrada”. Incluso se discutió la necesidad de que el eventual vicejefe porteño “agregara valor” político y electoral.

Mientras algunos sectores del macrismo -como Federico Pinedo- impulsaban a Macri a competir por la Presidencia, López Murphy fue categórico: consideraba que el mejor escenario para su socio político estaba en la Capital y se comprometió a respaldarlo en campaña.

Si decidís postularte a jefe de Gobierno, tenés todo mi apoyo”, habría sido una de sus definiciones en privado.

Resultados dispares en las urnas

Meses después, la estrategia se concretó. Macri compitió por la Jefatura de Gobierno porteña y obtuvo una victoria contundente, que marcó el inicio de su consolidación como figura nacional.

López Murphy, en tanto, se presentó como candidato presidencial, pero su desempeño electoral fue mucho más limitado. La falta de un acompañamiento político sólido y las tensiones internas del espacio comenzaron a hacerse evidentes durante la campaña.

El quiebre en la provincia de Buenos Aires

El punto de inflexión llegó en la provincia de Buenos Aires, el distrito más importante del país. Allí, Macri decidió sellar un acuerdo con Francisco de Narváez, conformando el frente Unión PRO.

Ese armado compitió directamente contra López Murphy, que encabezaba la lista de diputados nacionales en el mismo distrito. De este modo, el PRO terminó jugando electoralmente en contra de su antiguo socio.

El resultado fue contundente: Unión PRO obtuvo cerca del 10% de los votos, mientras que López Murphy quedó relegado por debajo del 2%, tanto en la provincia como a nivel nacional.

La decisión de Macri fue interpretada en el entorno de Recrear como un virtual abandono del acuerdo original.

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