El estadio Jorge Luis Hirschi fue escenario de una jornada cargada de emociones. En la previa del duelo ante Sarmiento de Junín, los hinchas de Estudiantes corearon con fuerza el nombre de Eduardo Domínguez, quien dirigió por última vez al equipo antes de asumir en Atlético Mineiro. El ambiente estuvo teñido de gratitud y nostalgia, con banderas y cánticos que acompañaron la salida del DT al campo.
El partido, correspondiente a la sexta fecha del Torneo Apertura 2026, terminó con triunfo 1-0 para el Pincha, resultado que permitió extender el invicto y mantener la pelea en la Zona A del campeonato. Pero más allá de lo futbolístico, la jornada quedará en la memoria por el homenaje al entrenador que supo devolver títulos y protagonismo al club platense.
Domínguez, apodado el Barba, se marcha tras conquistar cinco títulos en menos de tres años, incluyendo dos en la dorada temporada 2025. Su ciclo se caracterizó por la solidez táctica, el compromiso del plantel y una conexión especial con la hinchada, que lo despidió con cánticos como “Olé, olé, olé, Barba, Barba” al tiempo que sus jugadores lo rodearon haciendo
¡Gracias Barba! ❤️🇦🇹 pic.twitter.com/Kce9aKsBi3
— Estudiantes de La Plata (@EdelpOficial) February 20, 2026
La emoción también se trasladó a las tribunas, donde familiares y allegados del técnico acompañaron el momento. Entre ellos, su esposa Brenda Bianchi, hija de Carlos Bianchi, siguió conmovida cada instante de la despedida, reflejando el costado más íntimo de un cierre de etapa que excede lo deportivo.
El DT, conmovido por las muestras de afecto, señaló ante la prensa el dolor que siente ante esta separación: “Es muy difícil, agradezco el respeto de casi tres años, agradezco a la institución, a Estudiantes que me abrió las puertas. Ni en mis mejores sueños pensé que la gente iba a sentirse identificada con los equipos que pudimos presentar”.
Con este adiós, Estudiantes pierde a un referente que supo dejar huella en la institución. El futuro de Domínguez lo espera en Belo Horizonte, donde asumirá el desafío de dirigir al Atlético Mineiro. En La Plata, en cambio, quedará el recuerdo de un ciclo exitoso y la certeza de que su nombre ya forma parte de la historia grande del club.