La preocupación por el deterioro de las rutas nacionales volvió a escalar en la agenda política tras el encuentro que mantuvieron en Neuquén los gobernadores Rolando Figueroa y Alfredo Cornejo, quienes coincidieron en señalar el crítico estado de la Ruta Nacional 40 como un obstáculo central para la integración regional, la producción y el turismo.
La reunión, que reunió a los mandatarios de Neuquén y Mendoza, estuvo atravesada por un reclamo compartido hacia el Gobierno nacional, al que le adjudican un marcado desinterés en el mantenimiento y la inversión en corredores estratégicos.
En particular, ambos gobernadores alertaron sobre la falta de obras previstas en el corto plazo por parte de la gestión de Javier Milei, aunque no se refirieron a él de forma explícita, en un contexto de fuerte ajuste sobre la obra pública.
Hoy viajé a Neuquén y me reuní con el gobernador @Rolo_Figueroa para abordar un tema prioritario como lo es la finalización de la Ruta 40 en el tramo que une Bardas Blancas con el límite entre ambas provincias.
— Alfredo Cornejo (@alfredocornejo) February 20, 2026
Frente a la necesidad de concluir esas obras, para la seguridad de… pic.twitter.com/mywLeeglgK
El malestar por el estado de las rutas nacionales no es exclusivo de Neuquén y Mendoza. En los últimos meses, la mayoría de los gobernadores expresó su enojo por la paralización de obras, el deterioro de los caminos y el impacto directo que esta situación tiene sobre la economía regional, la seguridad vial y el transporte de la producción.
Durante la reunión, el mandatario neuquino remarcó la necesidad de avanzar en la repavimentación de unos 80 kilómetros pendientes, que hoy representan uno de los principales cuellos de botella en la conectividad entre ambas provincias.
El foco principal estuvo puesto en el tramo de la Ruta 40 que une Bardas Blancas con el límite interprovincial. Según planteó Figueroa, existen sectores inconclusos en territorio mendocino que afectan de manera directa la circulación, encarecen los costos logísticos y desalientan el desarrollo turístico.
Cornejo reforzó ese diagnóstico en sus redes sociales, donde calificó la finalización de ese corredor como “prioritaria” para garantizar la seguridad vial y el crecimiento de actividades clave como los hidrocarburos, el petróleo y el turismo.
“La conectividad entre Mendoza y Neuquén no puede seguir postergándose”, sostuvo el gobernador mendocino, al anunciar que ambas administraciones acordaron trabajar de manera conjunta para encontrar una solución.
Desde Neuquén, además, advirtieron que el deterioro de la traza impacta también en el acceso norte a la provincia y en la articulación con zonas estratégicas para el desarrollo energético.
DIÁLOGO Y TRABAJO CONJUNTO
— Rolo Figueroa (@Rolo_Figueroa) February 21, 2026
Hoy nos reunimos con el gobernador de Mendoza, @AlfredoCornejo, para abordar temas prioritarios que requieren coordinación y una mirada regional entre nuestras provincias.
Avanzamos en temas de seguridad, agroturismo, pasos fronterizos, conectividad y… pic.twitter.com/vcaPT3dsuS
El reclamo adquiere una dimensión política particular. Cornejo es considerado uno de los gobernadores más cercanos al oficialismo nacional, mientras que Figueroa, con un perfil más autónomo, brindó respaldo clave al Gobierno en debates centrales como la reforma laboral.
Ese alineamiento parcial con la Casa Rosada no impidió, sin embargo, que ambos mandatarios visibilizaran la falta de inversión en infraestructura, aunque evitaron críticas direccionadas. No salieron con los tapones de punta.
Sin embargo, la situación de la Ruta 40 funciona como un símbolo de un malestar más amplio: la tensión entre el ajuste fiscal impulsado por Nación y las demandas de las provincias para sostener obras consideradas indispensables.

Más allá de la cuestión vial, el encuentro incluyó otros ejes de cooperación. En materia de seguridad, Neuquén expresó su interés en replicar experiencias desarrolladas por Mendoza, como el laboratorio de ADN, los sistemas de criminología, el registro de armas y las bases de datos integradas, con el objetivo de mejorar la prevención y la investigación del delito.
En turismo, los gobernadores analizaron estrategias conjuntas para potenciar el enoturismo, el agroturismo y el turismo gastronómico, apostando a una oferta complementaria entre ambas provincias.
También dialogaron sobre la situación de los pasos fronterizos, donde coincidieron en la necesidad de mejorar la infraestructura y la gestión para facilitar el comercio y el tránsito internacional.
El encuentro concluyó con el compromiso de profundizar el trabajo conjunto, especialmente en torno al desarrollo del norte de la región productiva y energética, y a la planificación compartida de obras estratégicas.
Sin embargo, el eje dominante sigue siendo la Ruta 40. Para Figueroa y Cornejo, su deterioro no solo limita la integración regional, sino que expone los límites del actual esquema de financiamiento de infraestructura.