En medio del intenso debate por la reforma laboral en la Cámara de Diputados, la diputada Kelly Olmos, exministra de Trabajo, sorprendió al cerrar su intervención recitando un fragmento de “Oda a Perón”, un himno asociado a la resistencia peronista que rememora momentos de lucha del Movimiento Nacional Justicialista. La legisladora, visiblemente emocionada, entonó los versos sobre la explotación del obrero y la salvación que representó Juan Domingo Perón para “el pueblo”, golpeando con fuerza su puño sobre el pupitre como gesto de énfasis.
La exposición de Olmos terminó de la siguiente manera: “Me enseñaron mis compañeras y compañeros de la resistencia un himno… ‘Oligarca caballero, prototipo del negrero, que explotaste al obrero sin tenerle compasión. Ha sonado la campana, anunciando un nuevo día, para el pueblo que veía en Perón su salvación’”.
La decisión de introducir un canto de este tipo en un debate legislativo generó reacciones encontradas. Sectores libertarios que respaldan la reforma laboral reaccionaron con burlas en redes sociales y en el propio recinto, interpretando la intervención como un desfasaje frente a una discusión técnica sobre normativa laboral.
Demostrando un total desprecio por quién piensa distinto, simpatizantes del oficialismo -que pocas veces se dan a conocer con su identidad real- se refugiaron en el anonimato de las redes para escribir frases humillantes como "calmese tía Kelly", "demasiado vieja escuela" y "examen psiquíatrico urgente".
Además, la presidenta del bloque de senadores oficialista, Patricia Bullrich, criticó en un reportaje duramente el momento, calificándolo de “discurso medieval, ridículo y antiempresa”, y asociándolo a una visión de “lucha de clases” que, según ella, no corresponde al contexto del debate. Olmos, que votó en contra del proyecto y mantuvo un firme rechazo a las modificaciones impulsadas por el Ejecutivo, defendió la emotividad de su intervención como una expresión de principios y no como un mero acto simbólico.
"Oda a Perón" es una pieza poética y musical emblemática del peronismo, de autor anónimo, nacida en los primeros años del gobierno peronista.El texto exalta la figura de Perón como conductor del pueblo trabajador y se inscribe en la épica política y social de la época, atravesada por la ampliación de derechos laborales y la movilización obrera. La obra la grabó el cantor de tangos Alberto Marino y forma parte del repertorio justicialista, junto con la famosa Marcha de Los Muchachos Peronistas, inmortalizada por Hugo del Carril.