22/02/2026 - Edición Nº1111

Policiales

Sin pistas ni sospechosos

Un año sin Lian: el misterio que no se resolvió y la pregunta que sigue sin respuesta

22/02/2026 | ​​​​​​​El niño desapareció el 22 de febrero de 2025 en Ballesteros Sud, Córdoba. Desde entonces, hubo rastrillajes, pericias y una recompensa millonaria, pero la investigación no logró establecer qué ocurrió.



El tiempo avanzó, pero la respuesta nunca llegó. A casi un año de la desaparición de Lian Gael Flores, el niño cordobés que fue visto por última vez en Ballesteros Sud, el expediente sigue abierto y sin una pista concreta que permita saber qué pasó aquella tarde de febrero.

Desde el 22 de febrero de 2025, cuando se perdió todo rastro del menor, la causa atravesó meses de operativos, testimonios y análisis que no lograron reconstruir el momento en que desapareció ni el destino que pudo haber tenido. No hay detenidos ni personas señaladas directamente como responsables.

En el inicio de la investigación se desplegaron rastrillajes en zonas rurales, campos y sectores cercanos a su vivienda. También se tomaron declaraciones a familiares, vecinos y personas que estuvieron en el lugar ese día. Sin embargo, ninguna de esas medidas permitió establecer una hipótesis firme.

Así creen que podría verse hoy Lian, el nene que desapareció hace un año en Córdoba

Con el avance de la causa, los investigadores abrieron distintas líneas. En ese marco, se ordenaron detenciones de vecinos tras detectarse material de abuso sexual infantil en sus teléfonos. Esas medidas formaron parte de tareas para descartar posibles vínculos, aunque no se confirmó una conexión directa con la desaparición del niño.

Mientras tanto, el Gobierno nacional dispuso aumentar la recompensa para quienes aporten información. La suma asciende a 20 millones de pesos y sigue vigente para cualquier persona que pueda brindar datos que ayuden a encontrarlo.

En paralelo, también se difundió una imagen actualizada de su rostro elaborada con inteligencia artificial. El objetivo fue mostrar cómo podría verse hoy, un año después, y facilitar su identificación en caso de que alguien lo vea.

A pesar del paso del tiempo, la causa continúa en etapa investigativa. Las autoridades mantienen activas las medidas de búsqueda y la convocatoria a la comunidad para aportar información.

La familia, en tanto, sostiene una certeza que no cambió desde el primer día. Su madre lo repite cada vez que puede: cree que su hijo está vivo.

Doce meses después, el caso permanece envuelto en incertidumbre. No hay sospechosos. No hay rastros. Y no hay respuestas.