El estreno de la MLS 2026 fue un mazazo para Inter Miami, que cayó 3-0 ante Los Angeles FC en un partido donde la diferencia de jerarquía y dinámica quedó expuesta desde el inicio. El conjunto angelino, con un ataque veloz y una defensa sólida, neutralizó a Messi y compañía, y se quedó con una victoria que puede marcar tendencia en el arranque del campeonato.
La apuesta de Javier Mascherano fue arriesgada: el entrenador probó con un equipo casi nuevo, ya que varios titulares fueron algunas de las incorporaciones del 2026. En consecuencia, futbolistas campeones del 2025 como Luis Suárez y Tadeo Allende comenzaron en el banco, lo que modificó la estructura habitual del equipo y dejó a las “Garzas” sin la experiencia que suele marcar diferencias en partidos de alto nivel.
El primer golpe llegó a los 36 minutos, cuando David Martínez aprovechó un descuido defensivo y abrió el marcador. A partir de allí, LAFC manejó los tiempos y el ritmo del juego, mientras las líneas del equipo rosa se mostraban desconectadas y sin capacidad de reacción. En el complemento, la presión de los locales volvió a dar frutos: a los 72’, Denis Bouanga amplió la ventaja, y en tiempo de descuento Nathan Ordaz selló el 3-0 para desatar la euforia en el Memorial Coliseum.
El resultado, si bien era impensado para el debut del reciente campeón, también demuestra que hay mucho trabajo por hacer para insertar a los refuerzos y lograr una estabilidad en la defensa, que ya no cuenta con la seguridad de referentes como Sergio Busquets ni Jordi Alba. La zaga se mostró desordenada e incapaz de contener las transiciones rápidas de LAFC. Esa falta de liderazgo en el fondo fue determinante para que los locales encontraran espacios y castigaran con eficacia cada error.
Son sets up David to give us the lead 💥 pic.twitter.com/mCTaL9bRkG
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Over the keeper and Denis doubles our lead 😮💨 pic.twitter.com/EffJlXR1ZE
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La prensa estadounidense destacó la solidez colectiva de LAFC y la decepción de Inter Miami, que no logró generar peligro ni sostener el ritmo del partido. Incluso remarcaron la frustración de Suárez, que ingresó en el segundo tiempo y terminó envuelto en discusiones, mientras Messi se mantuvo al margen de los incidentes. El contraste fue claro: un equipo que funciona como bloque frente a otro que depende demasiado de individualidades.
El resultado deja a Inter Miami con más preguntas que respuestas en el inicio de la temporada. La expectativa por ver a Messi y Suárez brillando otro año juntos chocó contra la realidad de un rival que supo cómo anularlos, sostenido por la seguridad de Hugo Lloris -campeón del mundo con Francia en 2018- y del surcoreano Son Heung-Min, exjugador del Tottenham. Para LAFC, la victoria es un mensaje contundente: está listo para pelear por todo en la Major League Soccer.