22/02/2026 - Edición Nº1111

Política

Agenda oficial

Tras la reforma laboral, el próximo blanco de Milei inquieta a gobernadores y partidos

22/02/2026 | En la Casa Rosada creen que el respaldo legislativo abre una nueva etapa para impulsar cambios estructurales. La estrategia apunta ahora a reformas electorales, tributarias y financieras.



El Gobierno de Javier Milei comenzó a delinear la nueva hoja de ruta legislativa tras la media sanción de la reforma laboral, un triunfo político que en La Libertad Avanza interpretan como la confirmación de que existe margen parlamentario y social para profundizar transformaciones consideradas “estructurales”.

En el oficialismo sostienen que los acuerdos alcanzados con bloques aliados y gobernadores dialoguistas modificaron la dinámica del Congreso, que dejó de ser visto como un obstáculo permanente. Con ese diagnóstico, la prioridad inmediata pasa por avanzar en una reforma tributaria orientada a la reducción y simplificación de impuestos, uno de los pilares del programa económico libertario.

Otro eje central será la reforma electoral para eliminar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), una iniciativa que el Gobierno considera clave para reducir costos políticos y ordenar la competencia partidaria. En paralelo, también se estudian cambios regulatorios en el sistema financiero para habilitar créditos en dólares a personas y empresas que actualmente no generan divisas.

Dentro del paquete legislativo aparecen además proyectos vinculados a la modificación del régimen penal juvenil, la discusión sobre financiamiento universitario y la actualización de normas económicas que permanecen vigentes desde la crisis posterior al fin de la convertibilidad en 2002. En cambio, la reforma previsional quedó fuera del corto plazo: cerca del Presidente admiten que el alto nivel de informalidad laboral impide avanzar sin resultados previos de la modernización del mercado de trabajo.

Sin oposición clara, el oficialismo acelera

En Casa Rosada creen que el principal activo político del momento no es solo la capacidad de negociación con las provincias sino también la debilidad del sistema opositor. Puertas adentro del oficialismo repiten que la fragmentación del peronismo y la falta de conducción nacional permiten sostener una agenda ambiciosa sin enfrentar un bloqueo legislativo coordinado.

Ese escenario explica la decisión de acelerar reformas sensibles antes de que el clima económico o el calendario electoral modifiquen el equilibrio actual. La apuesta libertaria combina concesiones a gobernadores —clave para garantizar votos en el Congreso— con la promesa de alivio fiscal para provincias afectadas por la caída de la recaudación. En Balcarce 50 resumen la estrategia en una frase que empieza a repetirse: el ciclo reformista recién comienza.