En un contexto de creciente conflictividad por la reforma laboral que impulsa el gobierno de Javier Milei y que se debate con urgencia en el Congreso, el dirigente sindical Octavio Argüello lanzó fuertes críticas hacia gobernadores peronistas y algunos legisladores de su propio espacio, a quienes acusó de haber facilitado el avance parlamentario del proyecto.
Para Argüello, que dialogó con Splendid AM 990, no se puede aceptar que quienes llegaron a sus cargos “por el voto peronista acompañaron esta ley. Eso es lo que más duele”. Señaló que varios mandatarios provinciales y representantes del justicialismo optaron por alinearse con la Casa Rosada en el tratamiento de la reforma, lo que a su juicio representa una “traición” a los trabajadores.
En duros términos, calificó la iniciativa oficialista como “una ley totalmente regresiva” que, según su visión, deja a los trabajadores “en una situación de indefensión” frente a las nuevas reglas laborales propuestas. Más allá de rechazar la idea de que existieran acuerdos ilegales, Argüello sostuvo que “cada uno va a tener que explicar por qué lo hizo” ante sus propios electorados.
El sindicalista también destacó las acciones que viene realizando la central obrera en respuesta a la reforma: “Nosotros hicimos cuatro paros generales en dos años y 13 marchas. No es que no hemos hecho nada”, dijo, defendiendo la estrategia de la CGT de combinar ámbitos legislativo, judicial y de protesta en las calles.
La crítica de Argüello agrega un condimento en medio de una fuerte polarización entre parte de la política y el sindicalismo, en torno al proyecto laboral, que ya fue aprobado en general por la Cámara de Diputados y que ahora espera su sanción definitiva en el Senado. La voz sindical no está sola, dado que tiene el acompañamiento de la oposición y de expertos en derecho laboral. Todos advierten que a partir de los cambios que habrá, se hace muy difícil sostener que se trate de una “modernización” tal como la llama el Gobierno.