22/02/2026 - Edición Nº1111

Economía

Balance

La Argentina de dos velocidades: euforia financiera y economía real en pausa

22/02/2026 | Mientras el dólar cae y el mercado celebra, importaciones, recaudación y crédito muestran señales de enfriamiento.



El comienzo de 2026 muestra dos dinámicas que avanzan en paralelo en la economía argentina: estabilidad cambiaria y entusiasmo financiero por un lado; señales más frías en la actividad real, por el otro.

El dólar baja, el Banco Central compra reservas y el mercado accionario reacciona positivamente. Pero, al mismo tiempo, caen importaciones productivas, se enfría la recaudación y aumenta con fuerza la morosidad en el sistema financiero.

Dos velocidades. Dos dinámicas que todavía no se encuentran.

El frente financiero: dólar en baja y reservas en alza

La semana corta cerró con el dólar mayorista en $1.376, el nivel más bajo en cuatro meses y más de 15% por debajo del techo de la banda cambiaria.

El Banco Central compró USD 167 millones en la última rueda y acumuló USD 323 millones en la semana. Las reservas internacionales crecieron USD 1.348 millones y alcanzaron los USD 46.261 millones.

El Merval subió 2,3% en dólares, con fuerte impulso de bancos y energéticas.

En el frente financiero, la narrativa es clara: orden macro, ancla cambiaria firme y acumulación de reservas.

Superávit comercial, pero con señales de enfriamiento

En enero, la balanza comercial registró un superávit de USD 1.987 millones, el mejor enero en más de tres décadas. Las exportaciones crecieron 19,3% interanual.

Sin embargo, las importaciones cayeron 11,9%.

La clave está en qué se está importando menos:

  • Piezas y accesorios de bienes de capital: -32,4%

  • Bienes intermedios: -23,4%

  • Combustibles y lubricantes: -21%

  • Bienes de capital: -8,3%

Son insumos directamente vinculados a la producción.

En paralelo, crecieron los bienes de consumo y se dispararon las importaciones de vehículos. El superávit externo es sólido, pero parte del resultado refleja menor dinamismo productivo.

Recaudación: superávit con ingresos más débiles

El Gobierno comenzó el año con superávit primario y financiero, reforzando su principal ancla.

Pero los ingresos fiscales muestran señales de desgaste. En enero, los recursos tributarios retrocedieron en términos reales, y el resultado positivo se explicó en parte por ingresos extraordinarios.

Del lado del gasto, el ajuste continuó concentrándose en obra pública, programas sociales y salarios públicos.

El equilibrio fiscal se mantiene, pero con menor impulso por el lado de los ingresos y con un impacto contractivo sobre la actividad.

Crédito: la señal más preocupante

El dato más sensible aparece en el sistema financiero.

A diciembre de 2025, la irregularidad en el sector privado pasó del 1,5% al 5,5% en apenas un año. La morosidad prácticamente se cuadruplicó.

En el desagregado, las familias alcanzaron un 9,3% de irregularidad, el nivel más alto en al menos 15 años. Las empresas llegaron al 2,5%. En ambos casos, la proporción de deudores en problemas se multiplicó por más de tres.

El fenómeno es particularmente fuerte en los préstamos personales y tarjetas de crédito:

  • 12% de las familias no pudo pagar préstamos personales (frente a 3,3% un año antes).

  • 9,3% no pudo afrontar tarjetas de crédito (frente a 1,9% el año anterior).

Son niveles incluso peores que los observados en la pandemia.

La morosidad creciente no sólo refleja dificultades en los hogares, sino que también anticipa restricciones futuras al crédito. Sin crédito sano, la recuperación de la actividad se vuelve más compleja.

Dos velocidades que aún no convergen

El contraste es evidente.La Argentina financiera muestra estabilidad cambiaria, acumulación de reservas y recuperación bursátil.La Argentina real exhibe caída de importaciones productivas, menor dinamismo en la recaudación y un deterioro acelerado en la capacidad de pago de familias y empresas.

La estabilización cambiaria es una condición necesaria para ordenar la macroeconomía. Pero todavía no se traduce en una mejora sostenida en los engranajes centrales de la actividad.