por Sebastián Muzi
Tomás Etcheverry alcanzó la final más importante de su carrera en el ATP 500 de Río de Janeiro, luego de una remontada inolvidable frente al checo Vit Kopriva. El platense se impuso por 4-6, 7-6, 7-6 en un duelo maratónico de más de cuatro horas, interrumpido primero por la lluvia y luego por la aplicación de la nueva regla de “calor extremo” de la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP).
El argentino, que ya había alcanzado las 100 victorias en el circuito durante este torneo, se convirtió en el único representante nacional en semifinales y ahora tiene la oportunidad de levantar su primer título ATP en la cancha Guga Kuerten.
Por su parte, el chileno Alejandro Tabilo llega a la definición tras superar al peruano Ignacio Buse por 6-3 y 6-3 en un partido que también debió ser reprogramado por las lluvias del sábado. El chileno, de 28 años, buscará el cuarto título ATP de su carrera y el más importante hasta ahora, en lo que ya es una semana soñada para él.
El contexto del torneo fue particularmente desafiante: las semifinales se postergaron y se jugaron íntegramente el domingo, generando un calendario comprimido que exigió al máximo a los jugadores. Etcheverry y Tabilo debieron adaptarse a condiciones cambiantes, mostrando resiliencia y temple competitivo.
La final, programada para este domingo 22 a las 17:30 (hora argentina), promete ser un choque entre dos tenistas con similar ranking pero estilos distintos. Etcheverry (54°), con su potencia desde el fondo y capacidad de resistencia, tendrá enfrente a un rival como Tabilo (68°) que combina solidez y variantes tácticas en el polvo de ladrillo.
Más allá del resultado, el duelo tiene un fuerte componente regional: un argentino y un chileno disputando un título de ATP 500 en Sudamérica, algo que refuerza la vigencia del tenis latinoamericano en el circuito internacional.
El campeón no solo se llevará el trofeo, sino también un importante premio económico de casi 500 mil dólares y valiosos puntos para el ranking ATP, que pueden marcar un antes y un después en la carrera de ambos. Para Etcheverry, sería la consagración de un proceso de crecimiento sostenido; para Tabilo, la confirmación de que está listo para competir en la elite.
La ceremonia de premiación tendrá un condimento especial: el legendario Andre Agassi, ex número 1 del mundo y ganador de 8 títulos de Grand Slam, será el encargado de entregar el trofeo al vencedor del Río Open 2026. La presencia del estadounidense, invitado por la organización, refuerza el prestigio del certamen y conecta a las nuevas generaciones con una de las figuras más emblemáticas de la historia del tenis.
