La reciente votación de la reforma laboral en la Cámara de Diputados no solo marcó un paso clave en el proceso para convertir la iniciativa en ley, sino que también reavivó tensiones internas en el peronismo cordobés entre figuras históricas del espacio.
El exgobernador Juan Schiaretti cuestionó duramente al actual mandatario provincial Martín Llaryora, a quien le reprochó haber otorgado “libertad de acción a sus diputados en la reforma laboral”, lo que a su juicio facilitó el avance del proyecto oficialista en la Cámara baja.
La crítica de Schiaretti refleja la fractura al interior de uno de los principales bastiones del peronismo federal, donde sectores históricos cuestionan la estrategia adoptada por Llaryora, que optó por no limitar la votación de los representantes provinciales y permitió que algunos apoyaran medidas clave del gobierno nacional.
Además del reproche a Llaryora por la conducción del bloque cordobés, Schiaretti justificó su ausencia del jueves en el recinto por el paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT). La paralización total del transporte habría sido la causa por la que el diputado recientemente incorporado a la Cámara, no pudo estar presente para participar de una votación tan importante.
El contexto de la discusión parlamentaria -marcado por marchas sindicales, paros y un fuerte debate público sobre el contenido de la reforma laboral- pone en evidencia la fragilidad de los acuerdos dentro del justicialismo frente a iniciativas del oficialismo que reconfiguran normas laborales históricas y generan divisiones incluso entre sectores aliados.
En tanto, la reforma laboral -luego de pasar aprobado el examen de la Cámara de Diputados- avanzará al Senado con el objetivo de convertirse en ley esta semana, una vez que se cierre el debate sobre cambios introducidos en el texto original.