23/02/2026 - Edición Nº1112

Internacionales

Nueva revelación

Andrés y la cena en casa de Epstein bajo custodia policial inglesa

23/02/2026 | Correos revelan que agentes británicos brindaron seguridad en Nueva York en 2010.



Una nueva revelación vuelve a colocar a Andrés Mountbatten-Windsor en el centro de la controversia y agrega una dimensión institucional al caso que sacude a la monarquía británica. Medios del Reino Unido informaron que agentes de la Policía Metropolitana de Londres asignados a su protección oficial recibieron instrucciones para brindar seguridad durante una cena en la residencia de Jeffrey Epstein en Nueva York en diciembre de 2010.

La información surge de correos electrónicos incluidos en los archivos judiciales vinculados al financista estadounidense, fallecido en 2019 mientras estaba detenido por delitos sexuales. En uno de esos mensajes, enviado la noche previa al evento con el asunto “Seguridad para la fiesta”, un miembro del entorno de Epstein detallaba que los dos oficiales británicos habían recibido “instrucciones en la puerta” para el operativo.

El episodio es particularmente sensible porque en ese momento Andrés cumplía funciones como representante comercial del Reino Unido. La presencia de oficiales de protección en la casa de Epstein sugiere que el encuentro no fue un simple evento social privado, sino que se desarrolló bajo el paraguas de seguridad oficial del Estado británico.

Qué implica la presencia de agentes británicos

Los miembros de la familia real que desempeñan funciones públicas cuentan con protección permanente proporcionada por la Policía Metropolitana. Estos agentes no actúan de manera autónoma: siguen protocolos formales y responden a estructuras jerárquicas claras dentro del sistema de seguridad del Reino Unido.

El hecho de que oficiales en servicio hayan sido desplegados en la residencia de Epstein abre interrogantes sobre cómo se evaluaron los riesgos y qué nivel de conocimiento existía sobre el anfitrión en ese momento. En 2010, Epstein ya había sido condenado en Estados Unidos por delitos relacionados con explotación sexual de menores, lo que añade una capa adicional de complejidad al episodio.


La casa de Epstein en Manhattan, donde según correos electrónicos se organizó la cena con presencia de agentes británicos.

La Policía Metropolitana indicó que hasta el momento no ha detectado irregularidades en la actuación de los agentes y que no tiene comentarios adicionales sobre los informes. Paralelamente, autoridades británicas confirmaron que están contactando a antiguos oficiales de protección que trabajaron con Andrés para reconstruir detalles de aquel período.


Agentes de la Policía Metropolitana brindan protección permanente a miembros activos de la familia real.

El contexto judicial más amplio

La revelación se produce mientras continúa la investigación por presunta conducta indebida en función pública vinculada a su etapa como enviado comercial. En paralelo, la Policía de Thames Valley mantiene registros en su antigua residencia en Windsor en busca de documentación relacionada con ese expediente.

Andrés ha negado reiteradamente cualquier irregularidad en su relación con Epstein y ha declarado que lamenta haber mantenido esa amistad. En 2022 resolvió en Estados Unidos una demanda civil presentada por Virginia Giuffre, quien lo acusó de haber abusado sexualmente de ella cuando era adolescente en propiedades vinculadas a Epstein. El acuerdo extrajudicial no implicó admisión de responsabilidad y él negó las acusaciones.


Agentes policiales permanecen en la entrada de la residencia vinculada a Andrés tras su liberación bajo investigación, mientras continúan los registros y tareas periciales.

Más allá de lo personal, el nuevo dato introduce una pregunta institucional: ¿cómo se gestionaban las interacciones internacionales de un miembro activo de la familia real cuando el anfitrión tenía antecedentes judiciales conocidos?

La presencia de protección oficial en la residencia de Epstein en 2010 refuerza la idea de que los vínculos no fueron meramente circunstanciales, sino que se desarrollaron dentro de un marco formal de seguridad estatal. Eso amplía el alcance del debate actual, que ya no se limita a conductas individuales sino que toca procedimientos y controles internos.

La investigación continúa en curso y cada nuevo documento que emerge añade presión sobre una institución que enfrenta uno de los momentos más delicados de su historia reciente.