La crisis deportiva de River Plate tocó fondo en la noche de Liniers. Tras perder 1-0 ante Vélez Sarsfield por la sexta fecha del Torneo Apertura, sumando su tercera caída consecutiva en el certamen, Marcelo Gallardo decidió suspender la conferencia de prensa y retirarse del estadio José Amalfitani sin emitir palabra.
El silencio del entrenador más ganador de la historia del club es ensordecedor: por primera vez desde su regreso en agosto de 2024, evalúa seriamente dar un paso al costado.
La decisión de no hablar responde a un momento de profunda reflexión y autocrítica. Desde el entorno del cuerpo técnico entienden que declarar "en caliente" podría ser contraproducente en un contexto donde los resultados no aparecen y el funcionamiento del equipo sigue en deuda. Se espera que este lunes por la tarde, antes del entrenamiento en el River Camp, el "Muñeco" pueda tener un encuentro con el presidente Stefano Di Carlo.
Las estadísticas son lapidarias y explican el momento de incertidumbre. Con la derrota ante el "Fortín", River alcanzó una marca negativa histórica: perdió 13 de los últimos 20 partidos disputados, una cifra que no se registraba en la institución desde la temporada 1983.

El declive comenzó tras la eliminación ante Palmeiras en la Copa Libertadores 2025 y no ha encontrado freno. En la actual Zona B, el equipo marcha décimo con apenas 7 puntos, fuera de los puestos de clasificación a los playoffs.
Peor aún es el panorama en la tabla anual, donde se ubica vigésimo, a ocho unidades del líder Independiente Rivadavia, comprometiendo seriamente su clasificación a las copas internacionales del próximo año.
El partido ante Vélez no solo dejó una derrota, sino también secuelas físicas. River terminó el encuentro con tres jugadores "tocados": Juanfer Quintero, Kendry Páez y el arquero Franco Armani, sumando más problemas a una enfermería que no da respiro. Aunque hubo una leve mejoría en el segundo tiempo, el equipo fue superado con claridad en la primera mitad, evidenciando una fragilidad defensiva y una falta de contundencia que ya son crónicas.
El próximo compromiso será el jueves 26 de febrero ante Banfield en el Monumental, un escenario que viene de ser testigo de la humillante goleada 1-4 ante Tigre.
La pregunta que se hacen todos los hinchas es si Gallardo estará sentado en el banco para intentar, una vez más, enderezar un barco que cada vez se hunde un poco más.