27/02/2026 - Edición Nº1116

Agro

En el puerto de Santarém

En plena cosecha de soja, manifestantes indígenas bloquearon una planta de Cargill en Brasil

23/02/2026 | Es en rechazo al lanzamiento de una licitación pública para el dragado del río Tapajós



Unos 100 manifestantes ocuparon una terminal de exportación de Cargill, en la región amazónica de Brasil en plena cosecha de soja. Los manifestantes, miembros de grupos indígenas, irrumpieron en las instalaciones del puerto de Santarém durante la noche del pasado viernes 20 de febrero, en el estado de Pará, según remarcó el diario Folha de San Paulo.

El incidente se produce en medio de las protestas de 14 tribus indígenas de la región contra el lanzamiento de una licitación pública para el dragado del río Tapajós y contra un decreto firmado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que allana el camino para la privatización de la gestión de tres ríos que atraviesan la Amazonia y que suman unos 4.000 kilómetros 

“Instamos a las partes directamente implicadas a que den prioridad a la seguridad, entablen un diálogo constructivo y trabajen para encontrar una solución que permita reanudar las operaciones de forma segura y seguir transportando alimentos allí donde se necesiten”, señalaron desde la multinacional a través de  un comunicado.

La terminal del estado brasileño de Pará forma parte de un conjunto de puertos amazónicos que transportan más del 40% del maíz y la soja de Brasil.

Una protesta en medio de la cosecha

En estos días, los productores brasileños están en plena cosecha de soja  y la actividad en los puertos de la región es clave para mantener el flujo de las exportaciones en esta época del año. Los manifestantes bloquearon previamente las carreteras y los accesos terrestres a la terminal de Cargill, frenaron la descarga de soja de los camiones, y también cerraron brevemente la entrada al aeropuerto de Santarém, uno de los principales centros de transporte de la región.

“El intento de intimidar a empresas y trabajadores mediante la violencia supera cualquier límite democrático”, afirmó en un comunicado la Federación de Industrias del Estado de Sao Paulo, la mayor asociación manufacturera de Brasil.

Y concluyeron: “Actos de esta naturaleza afrentan el derecho a la propiedad, amenazan puestos de trabajo, ponen vidas en riesgo y erosionan la seguridad jurídica que sustenta la inversión y el desarrollo”.

En el vecino país, se espera una supercosecha de soja, que de acuerdo a estimaciones públicas y privadas oscilaría entre las 176 y 179,5 millones de toneladas. 

Temas de esta nota:

SOJABRASILCARGILL