La reciente designación de Joaquín Sánchez Charró como director de la Dirección de Coordinación y Trámites de Frontera del Ministerio del Interior se convirtió en una nueva señal del proceso de reconfiguración que atraviesa al oficialismo.
El nombramiento, formalizado mediante la Resolución 8/2026, lleva la firma del ministro Diego Santilli y expone, una vez más, los movimientos internos de dirigentes y cuadros técnicos que, en pocos años, modificaron su pertenencia política.
La resolución establece que Sánchez Charró fue designado con carácter transitorio, a partir del 12 de enero de 2026 y por un plazo de 180 días hábiles, en un cargo de nivel ejecutivo dentro del Sistema Nacional de Empleo Público (SINEP), con el correspondiente suplemento por función ejecutiva.

Sánchez Charró construyó su carrera política y administrativa dentro del espacio de Juntos por el Cambio, vinculado al sector moderado identificado como “paloma”. En ese marco, integró equipos técnicos y de campaña cercanos a Horacio Rodríguez Larreta, especialmente durante la carrera presidencial de 2023.
Durante ese proceso se desempeñó como asesor en temas de gestión, coordinación territorial y administración pública, con un perfil más técnico que confrontativo. Su trayectoria lo ubicó entre los dirigentes que apostaban a una estrategia de consenso y diálogo institucional, en contraste con los sectores más duros del espacio.

Uno de los hitos más relevantes de su recorrido político se produjo en el plano local. En 2023, Sánchez Charró fue precandidato a intendente en el partido de General Alvarado, con cabecera en Miramar, dentro de la interna de Juntos por el Cambio.
Su postulación buscó consolidar una alternativa vinculada al larretismo en el distrito, con un discurso centrado en la modernización del Estado municipal, el fortalecimiento del turismo y la mejora de los servicios públicos.
Sin embargo, los resultados electorales no le permitieron imponerse en la interna. Cayó ante el exintendente Enrique Honores, que luego perdería ante el peronismo en octubre.
A pesar de no haber alcanzado la candidatura definitiva, esa experiencia le permitió ganar visibilidad territorial y afianzar su perfil como dirigente con anclaje local. Entre el 2019 y el 2023 había sido concejal. Puede ser una ficha importante en el 2027 si Santilli vuelve a intentar llegar a la gobernación.

Tras la derrota de Juntos por el Cambio en 2023 y el posterior reordenamiento del sistema político, Sánchez Charró comenzó un proceso de acercamiento al nuevo oficialismo. En ese contexto, fue adoptando posiciones más cercanas al ideario libertario, aunque sin una identificación plena con el núcleo duro del espacio, de la mano de Santilli.
Así, desde enero de 2026, Sánchez Charró quedó al frente de un área sensible para la gestión cotidiana: la coordinación de trámites fronterizos, vinculada al comercio exterior, el tránsito migratorio y la articulación con fuerzas de seguridad y organismos internacionales.