El Gobierno nacional pondrá en marcha esta semana una serie de encuentros de alto nivel con el objetivo de encauzar la estrategia legislativa en el tramo final de las sesiones extraordinarias y preparar el terreno para el inicio del período ordinario en el Congreso.
El primer paso será este lunes, cuando la mesa política vuelva a reunirse en Casa Rosada desde las 14:30. El espacio está encabezado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y contará con la participación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ministros del área política y referentes parlamentarios del oficialismo.
La intención central es ordenar posiciones, unificar discursos y afinar los próximos movimientos en el Congreso, en un escenario donde el Ejecutivo busca capitalizar los avances logrados en las últimas semanas.
Dentro del temario aparecen varias iniciativas consideradas prioritarias por el Gobierno. Entre ellas, el tratamiento definitivo en el Senado de la reforma laboral, que ya obtuvo media sanción en Diputados y volvió a la Cámara alta para su revisión final.
También figuran la Ley Penal Juvenil, la Ley de Glaciares y el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, además de otras propuestas que el oficialismo pretende incorporar al debate durante las primeras semanas del período ordinario.
En paralelo, la Casa Rosada trabaja en un proyecto para modificar la Ley de Financiamiento Universitario, con la expectativa de impulsarlo apenas concluya el calendario de extraordinarias.
Un día después, el martes, el Ejecutivo convocará a una reunión de Gabinete ampliado, la primera del año, con el foco puesto en definir los objetivos de gestión para 2026 y actualizar las prioridades de cada área.
La agenda incluirá un repaso de metas sectoriales y la coordinación de políticas públicas, con la mira puesta en sostener el rumbo del plan económico y acompañar el despliegue legislativo.
Desde el entorno presidencial señalan que el objetivo de esta secuencia de encuentros es llegar a la apertura de sesiones ordinarias, el próximo 1° de marzo, con una agenda legislativa avanzada y acuerdos básicos con bloques aliados no kirchneristas.
La aceleración de la dinámica política se da en un contexto de negociaciones intensas, tensiones con sectores de la oposición y la necesidad del oficialismo de reunir los votos necesarios para convertir en ley sus principales reformas.