Trabajadores judiciales ocuparon este lunes el edificio de la Justicia Nacional del Trabajo, ubicado en Diagonal Roque Sáenz Peña 760, en la Ciudad de Buenos Aires, y declararon un paro total de actividades en el fuero para hoy y mañana.
La medida fue resuelta en asamblea y cuenta con el respaldo de la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación (UEJN), que conduce Julio Piumato. Además, se convocó a una movilización nacional para este martes 24 de febrero a partir de las 11.
El eje del reclamo es el rechazo al cierre de los juzgados laborales nacionales y su traspaso progresivo a la órbita de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, punto incorporado dentro del paquete de reforma laboral que impulsa el Gobierno.
Desde el sector advierten que la transferencia de competencias implicaría desmantelar el fuero nacional del trabajo y modificar de manera estructural el sistema de protección judicial de los derechos laborales.
También alertan sobre posibles despidos, pérdida de estabilidad y cambios en las reglas procesales que, según sostienen, podrían favorecer a las grandes empresas en detrimento de los trabajadores.
Durante el debate en la Cámara de Diputados, distintos bloques de la oposición cuestionaron que el cierre y traspaso de los juzgados laborales haya sido incluido dentro de una ley de reforma laboral.
En ese marco, la diputada del Frente de Izquierda, Myriam Bregman, denunció que se trata de una transferencia “inconstitucional” y afirmó que fue incorporada “entre gallos y medianoche”. También sostuvo que responde a un acuerdo político con el PRO y lanzó: “Este es el sueño húmedo de Mauricio Macri”.
La protesta de los judiciales se suma al clima de conflictividad que rodea la discusión de la reforma laboral y a las medidas de fuerza impulsadas por distintos sectores sindicales.
Con el paro en marcha y una movilización convocada, el cierre y traspaso del fuero laboral se consolida como uno de los puntos más sensibles del paquete de cambios impulsado por el oficialismo.