23/02/2026 - Edición Nº1112

Política

Ruptura peronista

Tres senadores dejan el PJ y acercan a Milei a la mayoría especial

23/02/2026 | La salida de legisladores ligados a gobernadores dialoguistas reconfigura el Senado y acerca al oficialismo a una mayoría clave para avanzar con su agenda legislativa.



El Senado atraviesa una reconfiguración política que puede marcar un punto de inflexión en el equilibrio parlamentario. Tres integrantes del bloque Convicción FederalCarolina Moisés, Sandra Mendoza y Guillermo Andrada— se preparan para abandonar el interbloque peronista, en un movimiento que dejaría al Partido Justicialista con su menor representación en la Cámara Alta desde el retorno democrático de 1983.

Los legisladores responden a gobernadores provinciales con creciente sintonía con la Casa Rosada: Gustavo Sáenz, Osvaldo Jaldo y Raúl Jalil. La decisión, que se terminaría de formalizar en la previa de la sesión preparatoria del Senado, no sólo implica un quiebre interno sino también la posible conformación de un nuevo espacio parlamentario más cercano al oficialismo.

El nuevo esquema podría ampliarse con la incorporación de Flavia Royón y Beatriz Ávila, lo que permitiría consolidar un bloque propio de perfil dialoguista. De confirmarse la ruptura, el peronismo pasaría a contar con apenas 25 senadores, reflejando el distanciamiento creciente entre varios mandatarios provinciales y la conducción nacional encabezada por Cristina Kirchner, mientras José Mayans mantiene la jefatura formal del bloque en la Cámara alta.

El impacto político excede la interna opositora. Con este movimiento, La Libertad Avanza, junto a aliados provinciales, la UCR y el PRO, quedaría con alrededor de 44 votos potenciales, a sólo cuatro de alcanzar los dos tercios necesarios para aprobar leyes sensibles o sostener decisiones estratégicas sin depender del núcleo duro opositor.

Gobernadores, Senado y la nueva mayoría

El trasfondo del quiebre combina pragmatismo provincial y supervivencia política. Gobernadores peronistas priorizan acuerdos con el gobierno de Javier Milei para garantizar recursos y gobernabilidad local, aun a costa de tensar la estructura partidaria nacional. La discusión inmediata será el comportamiento de estos senadores frente a la reforma laboral: podrían mantener su rechazo al proyecto, pero facilitar el quórum, una dinámica que ya permitió avances legislativos al oficialismo.

El resultado deja al descubierto una tendencia más profunda: el pasaje de un Senado dominado históricamente por el peronismo a un esquema fragmentado, donde las mayorías se construyen ley por ley. En ese escenario, el oficialismo gana margen político mientras el PJ enfrenta uno de los desafíos organizativos más severos desde el regreso de la democracia.