23/02/2026 - Edición Nº1112

Política

Fuego interno

Fotos con gobernadores y críticas a Milei: el plan de Villarruel que inquieta al Gobierno

23/02/2026 | En la Casa Rosada crece el malestar por las giras políticas de la vicepresidenta con gobernadores peronistas. El oficialismo interpreta los movimientos como un armado propio rumbo a 2027.



El Gobierno nacional profundizó su confrontación con la vicepresidenta Victoria Villarruel luego de sus recientes recorridas por provincias gobernadas por dirigentes opositores. En la Casa Rosada interpretan esas apariciones junto a mandatarios peronistas como el inicio de una construcción política propia y no descartan que busque posicionarse electoralmente por fuera del oficialismo.

Las críticas se intensificaron tras su visita a La Rioja, donde fue recibida por el gobernador Ricardo Quintela, uno de los dirigentes más duros contra la gestión libertaria. Desde el entorno presidencial incluso deslizaron que la titular del Senado “querrá ser candidata del kirchnerismo”, una definición que refleja el nivel de ruptura interna dentro del espacio gobernante.

El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, explicitó públicamente la distancia política al señalar que la postura de la vicepresidenta “no coincide con los intereses de los argentinos”. En Balcarce 50 consideran que las fotos con dirigentes como Gildo Insfrán o Gerardo Zamora consolidan una diferenciación política que ya dejó de ser únicamente personal.

Desde el entorno de Villarruel relativizan las acusaciones y sostienen que sus viajes forman parte de una agenda federal iniciada en 2023. La propia vicepresidenta respondió en redes sociales que también mantiene vínculos institucionales con gobernadores de distintos signos políticos, entre ellos Alfredo Cornejo, Gustavo Valdés y Maximiliano Pullaro, rechazando lecturas electorales anticipadas.

El conflicto escaló además por diferencias económicas de fondo. Villarruel cuestionó la apertura irrestricta de importaciones y reivindicó políticas proteccionistas similares a las impulsadas por Donald Trump, marcando un contraste directo con el modelo de liberalización comercial promovido por Javier Milei.

2027 en el horizonte y una ruptura sin retorno

En el oficialismo ya no analizan el vínculo con la vicepresidenta en términos de convivencia institucional sino de competencia futura. Funcionarios cercanos al Presidente aseguran que Villarruel “blanqueó” su distancia ideológica y minimizan su capacidad electoral, aunque reconocen que sus movimientos alteran el equilibrio interno del espacio libertario.

La tensión revela algo más profundo que una pelea personal: el nacimiento de dos proyectos políticos con visiones distintas sobre el rumbo económico y la construcción de poder. Mientras el Gobierno busca consolidar su mayoría legislativa, la vicepresidenta ensaya un perfil propio que podría reconfigurar el tablero opositor hacia las elecciones presidenciales de 2027.