Mientras el Gobierno ultima los detalles de la ya aprobada Reforma Laboral, también se enfoca en otros objetivos, como es la reducción en la estructura del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). Desde el inicio de la presidencia de Javier Milei, el organismo está en la mira de la Casa Rosada, que desde su perspectiva entiende que se trata de un espacio sobredimensionado tanto en personal como en infraestructura.
En un diálogo reciente con este medio, el secretario general de la Asociación del Personal del INTA (APINTA), Mario Romero, reconoció que "el Gobierno no ha cambiado la agenda en absoluto y sigue con la misma idea de achicar el número de trabajadores y trabajadoras del INTA”.
Si bien sobre finales de 2025 todo indicaba un impasse en el plan de la Casa Rosada para intervenir en el funcionamiento del INTA, el triunfo electoral de La Libertad Avanza en las elecciones de octubre del año pasado representó -en cierto punto- un reinicio de este tema.
En este contexto, el dirigente adelantó que la dirección del INTA -encabazada por su presidente, Nicolás Bronzovich- ofreceran a partir de marzo una nueva tanda de retiros voluntarios. Tendría mejores condiciones que el último ofrecido por la dirección del INTA y estará disponible hasta el 31 de marzo.
Pero en paralelo a esta preocupación, hay otro tema que desvela a los gremialistas y a buena parte de los trabajadores, como saber con certeza cuál será el destino de los activos del INTA. En diciembre de 2024, un edificio del organismo ubicado en el barrio porteño de Palermo fue rematado en USD 18,5 millones y el temor de APINTA es que este escenario se traslade a las experimentales de todo el país.
Romero explicó que en los últimos días, desde la dirección del INTA les comunicaron que “a partir de marzo iban a implementar un retiro voluntario más atractivo que el anterior, que estaría disponible durante todo el mes”.
El secretario general de APINTA afirmó que " siguen con la idea de vender activos del INTA, nos dijeron que en principio iban a poner a disposición de la AABE (Agencia de Administración de Bienes del Estado) un edificio que está en Ituzaingó, donde funcionaba la estación experimental AMBA de Buenos Aires, que se dedicaba a la agricultura familiar y periurbana".
Como se recordará, esta experimental fue cerrada a finales del año pasado y los trabajadores fueron reubicados en diferentes institutos de investigación. "El edifcio de AMBA está cerca de Parque Leloir, una zona muy apecetible por el tema inmobiliario", sostuvo el gremialista.
Romero explicó que " también tienen en carpeta siete campos experimentales a lo largo y ancho del país, entre ellos los de Chaco-Formosa, Patagonia Norte y Catamarca. Esto lo van a lo van a trabajar con los representantes de las distintas regiones, van a isitar los campos y tratarán de convencer a los representantes de las regiones que aprueben que el Consejo Directivo Nacional pueda poner a disposición de la AABE esos esos campos experimentales".
Con respecto a la extensión, el dirigente consideró que "persiste de la idea de seguir este haciendo algún ajuste con la cantidad de agencias de Extensión Rural, ya había una definición de febrero del año anterior, donde la idea era cerrar 41 agencias"
Romero afirmó que si bien se verían afectadas estas 41 agencias, "están pidiendo más, quieren correr el arco y pedir cada vez más este reducción de estructuras".
En este contexto, si bien -al menos por el momento- no se conocen intenciones de avanzar en nuevos despidos entre los empleados del organismo, desde APINTA también plantearon la necesidad de recomponer salarios, que han perdido poder adquisitivo con el correr del tiempo. "Los trabajadores de Ciencia y Tecnología son los que más han perdido", conclluyó Romero.