La diputada nacional Marcela Pagano, del bloque Coherencia, presentó un proyecto de ley denominado “Ley de Soberanía Cognitiva y Protección de la Atención Humana”, con el objetivo de regular el funcionamiento de las plataformas digitales y su impacto sobre niñas, niños y adolescentes.
La iniciativa busca establecer límites y obligaciones para los sistemas algorítmicos de recomendación, con foco en la defensa de la autonomía individual y el desarrollo integral de los usuarios más jóvenes.
En su artículo primero, el proyecto define como objetivo principal “establecer un marco normativo para la protección de la autonomía cognitiva, la atención humana y el desarrollo integral” frente al uso masivo de algoritmos digitales.
La propuesta introduce el concepto de “autonomía cognitiva” como un bien jurídico a proteger. Según el texto, se trata de una condición necesaria para el ejercicio pleno de los derechos fundamentales reconocidos por la Constitución y los tratados internacionales.
En ese sentido, la norma sostiene: “Se reconoce la autonomía cognitiva como bien jurídico tutelado, en tanto condición necesaria para el ejercicio pleno de los derechos fundamentales”.
Uno de los aspectos centrales del proyecto es la regulación de los sistemas de recomendación utilizados por redes sociales, plataformas de video, videojuegos y aplicaciones de consumo masivo.
En el apartado de definiciones, la propuesta establece criterios para identificar:
El texto parte de la premisa de que estas herramientas influyen directamente en los hábitos, decisiones y conductas de los usuarios, especialmente en edades tempranas.
La propuesta asigna obligaciones concretas a las empresas proveedoras de servicios digitales, entre ellas:
El objetivo es reducir prácticas que privilegien la rentabilidad basada en la captación prolongada de la atención, en detrimento del bienestar de los usuarios.
Por otro lado, se apunta directamente a los mecanismos tecnológicos que buscan prolongar el tiempo de uso y estimular conductas repetitivas.
La norma prohíbe, en los servicios dirigidos a menores, la utilización de:
El proyecto de Marcela Pagano se inscribe en un debate global sobre el impacto de las tecnologías digitales en la salud mental, la educación y la democracia. En distintos países, avanzan regulaciones similares orientadas a limitar el uso abusivo de datos y algoritmos.
En el plano local, la iniciativa abre una discusión sobre el rol del Estado en el ecosistema digital y sobre los límites entre innovación, mercado y derechos fundamentales.