El escenario político de inicios de 2026 muestra una polarización asimétrica donde el oficialismo mantiene una posición dominante frente a una oposición fragmentada. Un estudio nacional realizado por la consultora DC Consultores analizó la intención de voto y el nivel de rechazo de los principales dirigentes del país. Los datos exponen una mutación en el sistema político, que pasó de la división entre peronismo y antiperonismo a una disputa entre "Cambio vs. Statu Quo".
La encuesta, basada en 2.030 casos recolectados entre el 14 y el 17 de febrero, indica que la lealtad hacia el actual modelo es instrumental. El electorado otorga apoyo a cambio de resultados concretos y el cumplimiento del mandato de transformar el modelo económico. En este contexto, la gestión nacional obtuvo una calificación promedio de 6,7 puntos sobre 10.
El informe de DC Consultores revela que Javier Milei mantiene un voto duro del 56,4%, superando su desempeño del balotaje de 2023, mientras que Máximo Kirchner alcanzó un récord histórico de rechazo con el 84,9% de los encuestados que afirman que "jamás lo votarían".

El actual presidente de la Nación presenta un núcleo de apoyo del 56,4% y un rechazo del 34,4%, cifra que coincide con el núcleo duro del kirchnerismo. Por su parte, Axel Kicillof se consolida como el principal referente opositor con un voto duro del 22,8%. Sin embargo, el gobernador de la provincia de Buenos Aires enfrenta una barrera de rechazo del 61,5%, lo que limita su crecimiento fuera de su sector electoral.
Otras figuras como Victoria Villarruel y Mauricio Macri presentan votos duros bajos (18% y 9% respectivamente), pero poseen un "voto potencial" elevado que ronda el 32% y 39%. Esto sugiere que, ante una eventual falla del liderazgo principal, la masa de votantes oficialistas optaría por estas opciones antes que regresar al peronismo. En contraste, dirigentes como Sergio Massa registran un nivel de toxicidad electoral del 75% de rechazo.

La interna de la oposición muestra lo que el informe denomina una "crisis de representatividad" y una fragmentación en diversas tribus sin un jefe claro. Ante la pregunta sobre quién debe liderar el futuro del espacio, el diputado Leandro Santoro obtuvo el 28,57% de las preferencias. Este dato representa una sorpresa estadística, ya que supera levemente a Kicillof, quien alcanzó el 26,53%.
El estudio interpreta que el votante peronista busca perfiles vinculados a la moderación y la empatía. Figuras como Pedro Rosemblat (12,24%) y Mayra Mendoza aparecen relegadas en la consideración para el recambio generacional. En el caso de Kirchner, su apoyo de apenas el 8,16% confirma que el apellido funciona actualmente como un "ancla" para el espacio.
El informe también indagó sobre quién encarnaría la garantía de no volver al pasado en caso de ausencia del actual mandatario. En este ranking de "herederos", Patricia Bullrich se posiciona en primer lugar con el 37,5% de las respuestas. La senadora es valorada por el electorado libertario principalmente por los atributos de orden y seguridad.
En segundo lugar se ubica el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, con el 21,9%, superando a la vicepresidenta de la Nación. Para la consultora, esto valida la estrategia oficial de que la gestión es comunicación; el votante premia a quien "pone la cara y la voz en la trinchera mediática". Por el contrario, otros funcionarios como Luis Petri solo obtienen un 1,6% de reconocimiento en este rubro.