El mundo del fútbol se conmovió con la noticia de la renuncia de Dick Advocaat a la dirección técnica de Curazao. A sus 78 años, el experimentado técnico neerlandés tomó la dura decisión de abandonar la selección caribeña, a solo cuatro meses de su histórico debut en el Mundial 2026 frente a Alemania en Houston.
El motivo detrás de esta inesperada partida no es deportivo ni contractual, sino puramente familiar: Advocaat priorizará la salud de su hija, quien atraviesa problemas de salud. "Siempre dije que la familia es lo primero", sentenció el "Pequeño General", tal como se lo apoda, en el comunicado oficial emitido por la Federación de Fútbol de Curazao (FFK).
La gesta de Advocaat en Curazao es un hito sin precedentes. Asumió en enero de 2024, en medio de problemas financieros de la federación local, y logró lo que parecía imposible: clasificar a una isla de apenas 156.000 habitantes a su primera Copa Mundial de Fútbol de la FIFA.
Curazao se convirtió así en la nación con menor población en la historia en alcanzar el máximo torneo de fútbol masculino, superando la marca de Islandia (350.000 habitantes) en Rusia 2018.

Su renuncia no solo priva a la "Ola Azul" de su arquitecto principal, sino que también le quita a Advocaat la posibilidad de un récord personal. A sus 78 años, estaba destinado a convertirse en el entrenador de mayor edad en dirigir en un Mundial, superando la marca de Otto Rehhagel (71 años y 317 días) en 2010.
Bajo el mando de Advocaat, Curazao construyó un modelo exitoso basado en la integración de su diáspora. El equipo que logró el empate decisivo ante Jamaica en las Eliminatorias de la CONCACAF estuvo compuesto íntegramente por jugadores nacidos en los Países Bajos, formados en ligas europeas de alta competencia.
Nombres como Tahith Chong (ex Manchester United) y los hermanos Bacuna son la base de este plantel. Para asegurar la continuidad de la preparación de cara al Mundial, la FFK actuó rápido y anunció a Fred Rutten como su sucesor.
Rutten, de 63 años y con experiencia en clubes de la talla del PSV y Feyenoord, tendrá la difícil tarea de mantener la estructura táctica que impuso Advocaat y encarar un Grupo E extremadamente exigente.