La fuerte suba de los cortes vacunos en los mostradores representa una oportunidad para las otras carnes. En el caso del cerdo y de acuerdo a un relevamiento de la Federación Porcina Argentina (FPA), calcularon que comprar carne de cerdo rinde hasta tres veces más frente a la bovina.
“La diferencia de valores entre la carne vacuna y la carne de cerdo se amplió en los últimos meses y todo indica que la distancia seguirá creciendo”, detallaron desde la entidad. Además de los factores locales, explicaron que el nuevo acuerdo comercial con Estados Unidos sumará presión sobre la oferta disponible en el mercado interno y podría empujar aún más los precios en el mostrador.
Hoy la brecha ya es significativa y se percibe con claridad tanto en carnicerías como en supermercados. Los números hablan por sí solos: según la FPA, el asado de carne vacuna ronda los $18.000 por kilo, mientras que el pechito de cerdo se consigue a $6.700. “En términos prácticos, por el valor de un kilo de asado pueden comprarse casi 2,7 kilos de pechito”, remarcaron.
Al analizar precio por precio en cortes similares, las diferencias se notan a simple vista:
En los supermercados la tendencia se repite. El asado vacuno se ubica cerca de $16.000 y el pechito de cerdo en torno a $7.132. La nalga vacuna alcanza los $18.500, frente a $9.999 del corte porcino.
La bola de lomo y la cuadrada vacuna rondan los $17.800, mientras que sus equivalentes de cerdo se ofrecen a $9.999. "Aunque la diferencia porcentual es algo menor que en carnicerías, la ventaja sigue siendo clara", remarcaron.
En cortes como el pechito o las costillitas, la relación de precios permite comprar casi 2,5 kilos de cerdo por cada kilo de vaca. Y en piezas como la nalga o la bola de lomo, el cálculo se acerca a tres kilos de proteína porcina por cada kilo de carne bovina.
"Con un mercado internacional firme y un cupo exportador de carne bovina que se ampliará en el marco del acuerdo con Estados Unidos, la presión sobre el precio de determinados cortes vacunos podría intensificarse", señalaron desde la FPA. Y concluyeron: "Si eso ocurre, la brecha de precios tenderá a profundizarse y reforzará la elección del cerdo en la mesa diaria".