Un grupo de gobernadores considerados dialoguistas con el gobierno de Javier Milei mantuvo una reunión virtual para analizar su rol parlamentario y comenzar a delinear una estrategia conjunta que les permita incidir con mayor peso en el Congreso de la Nación. El encuentro reunió a Raúl Jalil, Carlos Sadir, Hugo Passalacqua, Rolando Figueroa, Alberto Weretilneck, Gustavo Sáenz y Osvaldo Jaldo, quienes coincidieron en la necesidad de consolidar una agenda federal que trascienda las disputas partidarias.
La iniciativa surgió en medio de la reconfiguración política que atraviesa el Parlamento y apunta a coordinar posiciones legislativas a través de diputados y senadores que responden a los mandatarios provinciales. Según dejaron trascender, el objetivo central es garantizar gobernabilidad pero también evitar que las provincias queden relegadas en el reparto de recursos, inversiones y decisiones estratégicas del Ejecutivo nacional.
Durante la videoconferencia se analizaron problemáticas comunes vinculadas a la producción agropecuaria, el turismo, la minería, la energía y la presión impositiva. Los gobernadores plantearon que el federalismo debe expresarse en políticas concretas y no limitarse a declaraciones institucionales, en un contexto donde las economías regionales buscan sostener actividad mientras avanza el ajuste fiscal impulsado desde la Casa Rosada.
El movimiento político coincide además con la reciente ruptura del bloque Convicción Federal en el Senado, protagonizada por Sandra Mendoza, Carolina Moisés y Guillermo Andrada, legisladores alineados con varios de estos gobernadores. La salida debilitó al bloque justicialista, que quedó con su menor representación desde 1983, y modificó el equilibrio interno de la Cámara Alta en favor del oficialismo y sus aliados parlamentarios.
En paralelo, los mandatarios acordaron sostener encuentros periódicos y proyectar una agenda internacional común orientada a atraer inversiones. En ese marco, varios participarán de Argentina Week, el foro económico que se realizará en Nueva York entre el 9 y el 12 de marzo, donde buscarán posicionar proyectos vinculados a energía, minería e infraestructura ante fondos y empresas globales.
El trasfondo político es claro: mientras La Libertad Avanza consolida poder legislativo sin estructura territorial propia, los gobernadores intentan transformarse en el nuevo factor de equilibrio del sistema político. No se plantean como oposición directa ni como oficialismo pleno, sino como un bloque pragmático capaz de negociar leyes, recursos y gobernabilidad desde una lógica federal que empieza a ordenar el mapa político pospolarización.