“No alcanza con ser un fan de La pistola desnuda”, sugiere David Zucker en medio de la entrevista. A lo largo de la media hora de charla, el director detrás de las películas originales encabezadas por Leslie Nielsen (e inspiradas en la serie Police Squad) se va a encargar de dejar en claro lo mucho que deploró el trabajo hecho por Akiva Schaffer con la remake de 2025 encabezada por Liam Neeson. Por media hora, pudimos conversar con uno de los tres reyes magos de la parodia, quien cambió para siempre la historia de las comedias en el cine junto a su hermano, Jerry Zucker, y su socio de toda la vida, Jim Abrahams.
El trío conocido en la industria como ZAZ se conoció en Milwaukee, donde forjaron una sociedad de la que, en 1972, se desprendió el Kentucky Fried Theater (después adaptado como película), un teatro dedicado al humor que les sirvió para forjar 15 reglas para hacer comedia. “Empezamos a analizar qué hacía reír a la gente porque estábamos en el escenario cada noche frente a un público en vivo. Así desarrollamos 15 reglas, la mayoría sobre cosas que no hay que hacer”, explica David Zucker, quien desde hace unos años dicta un curso online llamado Mastercrash. “No sé si se puede enseñar a alguien a ser gracioso, pero sí podés ayudarlo a evitar los grandes errores”, señala.

Para David Zucker, el curso es esencial en un mundo donde el considera que “al menos en el cine, la comedia está muerta”. Para el director de Top Secret (que considera la película más graciosa que hicieron como ZAZ), queda algo de esperanza en la televisión gracias a South Park o Impractical Jokers. Hay que destacar que junto a los creadores de South Park, Matt Stone y Trey Parker, hicieron una gran comedia de culto en los 90 llamada BASEketball. Después de este título, no hubo mucho más para destacar en materia de humor más allá de Peter Farrelly y Judd Apatow, a quienes considera “originales” a la hora de pensar sus ideas. Dice que Scary Movie 4 (dirigida por él en 2006) fue lo último bueno en comedia.
El trío ZAZ hizo escuela con el juego de palabras y la parodia (spoof movies, como se las conoce en EE.UU.). “Nací con el cerebro configurado para escuchar las cosas de forma equivocada”, explica David Zucker, que cuenta que ya desde chicos se dedicaban a redoblar películas viejas a modo de juego, haciendo chistes: “Es simplemente cómo pienso y cómo escucho las cosas”.
Y con ese entrenamiento se forjó un estilo del que nacieron tres clásicos. Primero vino ¿Y dónde está el piloto?, y luego le siguieron Top Secret (la única sin Leslie Nielsen) y La pistola desnuda. Todo, gracias a “un momento de brillantez” que tuvieron cuando se les ocurrió hacer una remake de Zero Hour, un drama de 1957. Lo de hacer una remake es relativo, porque David cuenta que cuando le llevaron el guion de ¿Y dónde está el piloto? a John Landis, el director de The Blues Brothers les dijo que no era una remake. Era un plagio.

¿La solución? Comprar los derechos por unos modestos 2.500 dólares y meterle su sentido del humor a la película que reinventó el humor en la década del 80. “Cuando vimos Zero Hour, la película en la que se basa ¿Y dónde está el piloto?, pensamos en redoblarla, pero luego tuvimos la gran idea: ¿por qué no hacer un remake con Leslie Nielsen? Robert Stack también estuvo genial, igual que Lloyd Bridges y Peter Graves. Tipos que nunca habían hecho comedia. Fueron muy valientes y estuvieron dispuestos a burlarse de sí mismos”, explicó Zucker.
Para Leslie Nielsen hubo todavía más elogios. Porque cuando le preguntamos por qué había elegido a este actor, hasta ese momento, dramático, para encabezar una comedia, Zucker nos aclaró: “Transformamos a Leslie de un actor serio en un actor serio. Su actuación es la misma que tuvo durante 20 años de películas dramáticas, y eso es lo que hizo que ¿Y dónde está el piloto? fuera graciosa. Eso es lo que todos los demás no entendieron. Pero Leslie tenía algo especial: él sabía dónde estaba el chiste, tenía esa magia”.
De todas las comedias que hicieron en los 80, si hay que señalar una que increíblemente fue un tropiezo en la carrera de ZAZ, esa fue Top Secret. Con un hasta entonces desconocido Val Kilmer, la parodia al cine bélico pasó casi que desapercibida para la audiencia de ese entonces (1984). Sin embargo, David Zucker la define como “la película más graciosa” que hicieron.
Entonces, ¿qué pasó? Bueno, uno podría pensar en que le faltó Leslie Nielsen, pero para Zucker hay otras razones. “Siempre intentamos entender por qué las cosas funcionan o no, y eso es parte de lo que enseño en Mastercrash. La razón por la que Top Secret no funcionó fue porque el final no fue lo suficientemente satisfactorio. Al escribirla, no le dimos a Val Kilmer un personaje con un problema interno intrínseco que tuviera que superar. No tenía nada que vencer, así que solo quedó la trama externa de ayudar a la resistencia y escapar de los nazis. La película termina en su último chiste y no te deja nada más. El público no quedó satisfecho, a pesar de ser, probablemente, nuestra película más graciosa”, explica David. Claro, el tiempo le dio la razón: hoy es un clásico de culto.
Del otro lado de la vara se encuentran ¿Y dónde está el piloto? y La pistola desnuda, las “más cercanas a la perfección”. Según David Zucker, el hecho de tener una historia y arco de personaje, el poseer grandes tramas y “chistes excelentes de principio a fin” les dan ese tinte. “¿Y dónde está el piloto? casi siempre aparece como la comedia más graciosa de todos los tiempos o al menos en el top tres. Y La pistola desnuda parece mejorar con el paso de los años. En los últimos seis meses, Variety la nombró la comedia más graciosa de la historia”, señala David Zucker.
“Fueron hechas para ser atemporales y no contemporáneas. No nos importaba qué moda había en ese momento ni cuáles eran los estilos”, explica Zucker cuando se le pregunta por qué seguimos hablando de estas comedias. De hecho, asegura que para entenderlas por completo y captar todos los chistes que dejaron a lo largo de estas películas hay que verlas por lo menos cinco veces. “Pasan demasiadas cosas en el encuadre. Por eso amamos hacer cine para la pantalla grande, porque el público está en la misma sala, podés escuchar a los demás reír y ellos van notando cosas que pasan al fondo. Es una pena que hoy los estudios hagan menos películas”, cuenta.
“Hoy en Hollywood todo son grandes franquicias, superhéroes y películas de Tom Cruise”, cuenta David Zucker, dejando en claro que lo que hace el protagonista de Misión Imposible sí le gusta: “Si ves a Tom Cruise en un cartel, andá a verla. Es genial y es inteligente, hace cosas originales”. Cuando ZAZ estaba en la cresta de la ola, Paramount Pictures les insistió para hacer una secuela de ¿Y dónde está el piloto? que finalmente no llegó a destino.
Iba a mostrar a Striker (Robert Hays) y Elaine (Julie Hagerty) felices y recién casados, e iba a ser una parodia de El Padrino, con Striker emulando a Michael Corleone queriendo salirse del negocio de la mafia. “Hubiera sido maravilloso. A Michael Eisner y Jeff Katzenberg, que eran ejecutivos inteligentes (a diferencia de los bobos actuales de Paramount), les encantó la idea. Nos dijeron que escribiéramos el guion, pero que debían consultar con Francis Ford Coppola”, señala David, que inmediatamente aclara que en esas charlas murió la secuela. “Fueron con él y, bueno… no lo culpo. Él quería hacer su propia secuela y no quería que se burlaran de ella. En retrospectiva, todos habríamos salido ganando si hubiéramos hecho ¿Y dónde está el piloto?: El Padrino", cuenta.
Y hasta que apareció La pistola desnuda 2 ½ en 1991, se mantuvieron alejados de las secuelas. Pero fue tan bueno lo de Leslie Nielsen como Frank Drebin que no solo hubo una continuación sino dos. Y hasta pudo haber una tercera, que finalmente quedó en el olvido. Una continuación que iba a ser más una parodia al mundo de James Bond que otra cosa y que hasta pudo contar con Andy Samberg como protagonista. Pero Paramount Pictures les bajó el pulgar.
El estudio decidió buscar por otro lado y fue ahí cuando dio con Akiva Schaffer (curiosamente, un socio de Andy Samberg en el gran trío que conforma The Lonely Island). Ahí nació esta suerte de recuela (reboot/secuela, como nos explicaron en Scream 5) con Liam Neeson como protagonista. Y a David Zucker no le gustó para nada. “Leí el guion y supe que no sabían lo que hacían. Llevamos 40 años en esto, aprendimos de nuestros errores y no es fácil. Hicieron un guion de ‘fanboys’. No basta con ser fan de La pistola desnuda. El tipo de mi tintorería es fan, pero no creo que pueda hacer una película”, cuestiona David, que cree que se perdió el tren porque en Hollywood nadie confía en un director de más de 50 años. “Ya pasé la edad, Hollywood no cree que exista talento después de los 50 y los ejecutivos del estudio son unos idiotas. Son gente inteligente, pero no saben lo que hacen. Fue gente que no sabía contratando a otros que tampoco sabían”, dice.
En este contexto, subraya: “El truco para hacer un buen trabajo es hacer algo original. Yo no intentaría reemplazar a Leslie Nielsen. Eso es para la gente que hizo ¿Y dónde está el policía? No tienen mucha imaginación. Intentaron copiar la fórmula de hace 40 años: usar a un tipo viejo con una actriz mayor, así que contrataron a Liam Neeson y Pamela Anderson. Incluso si la película fuera buena, no sería fresca. Yo ya no haría eso ni usaría juegos de palabras. No lo hacemos hace 30 años”.

“La comedia en las películas es un arte perdido”, explica David Zucker, que también se toma el tiempo de criticar a Seth MacFarlane por copiar a Los Simpson con Padre de familia. Sí, a lo largo de toda la entrevista volaron dardos venenosos para todos lados. Pero, entonces, ¿Zucker no tiene ninguna esperanza en el mundo de la comedia? “Sí, claro. Yo. Yo voy a hacer esta película. Yo soy la única persona que lo va a hacer”, asegura.
Zucker tiene dos proyectos en camino, algunos más cerca que otros. Porque después de que Paramount Pictures cajoneara su proyecto para La pistola desnuda 4 escrito junto a Pat Proft y Mike McManus, decidieron darle nueva forma. Según cuenta, la historia se iba a llamar Nordberg lo hizo, en honor al personaje de O.J. Simpson ,pero no se iba a centrar en ninguno de los personajes de las películas originales ni sería en un departamento de policía de Los Ángeles.
“Íbamos a hacer un thriller de espionaje internacional que los llevaría a Estambul, Londres, Nueva York... los lugares donde terminaría James Bond. Era original y genial. Vamos a lograr que se filme eventualmente; le cambiamos el título a Counter Intelijence (escrito con una sola L y una J)”, cuenta. Este es uno de los dos guiones que tiene listos para ser filmados. El otro se titula Star of Malta. Además, acaba de vender Oktoberfest, una comedia que irá directo al streaming a través de Amazon en Alemania. Y son las producciones que tiene en camino y con las que planea salvar el cine de comedia, que sugiere que murió allá por 2006 con la cuarta Scary Movie.