02/03/2026 - Edición Nº1119

Cultura


Lado Vida

Leo Montero: “Soy quien soñaba ser y quien quiero ser”

02/03/2026 | El conductor dejó definiciones sobre la honestidad, el éxito y su rol como defensor de los animales, pero también de su pasión por el básquet y la NBA.



Leo Montero inauguró el ciclo Lado Vida con Julián Aprea en una entrevista que permitió conocer el “detrás del personaje”. En una charla íntima con su amigo y compañero de básquet, el actor y presentador repasó los hitos de una carrera de 35 años, marcada por la frontalidad y la búsqueda de la libertad profesional. 

Durante el encuentro, el invitado reflexionó sobre su presente y el camino recorrido con una contundente conclusión: “Soy quien soñaba ser y quien quiero ser”.

Infancia en el río y el golpe que lo hizo crecer

Nacido en 1971, Leo creció en una Villa Carlos Paz que hoy parece de película. “Yo viví una época donde jamás tuve llave de mi casa porque la puerta de mi casa siempre estaba abierta”, recordó con nostalgia. 

En ese entorno de pueblo, su vida transcurría entre el Club de Pesca, la escuela y el río, moviéndose siempre con lo mínimo: “Toda mi vida salí descalzo en la bici de mi casa hasta el club, hasta el centro, todo era dos cuadras... siempre anduve como suelto, en bolas, descalzo, poca cosa”.

Sin embargo, esa libertad se vio interrumpida a los 18 años por la pérdida trágica de su madre y su abuela en un lapso de cinco meses. Ese evento desmembró la estructura familiar y lo obligó a asumir responsabilidades de adulto de forma acelerada. 

“Suelo decir que su última gran obra y acto de educación fue morir. Como dejando un mensaje, como diciendo: ‘Yo ya hice, yo ya les di, ya les dejé todas las herramientas. Ahora me voy de este plano... crezcan, háganse cargo’, analizó sobre aquel momento bisagra que lo impulsó a buscar su destino en la Capital Federal.

El sueño porteño con 248 pesos en el bolsillo

Su llegada a Buenos Aires en 1994 fue una prueba de fuego. Sin contactos y con un presupuesto ínfimo, el conductor se instaló en un departamento prestado en Belgrano R con una determinación inquebrantable: “No vuelvo hasta que encuentre el laburo”, se prometió a sí mismo. 

En aquellos meses de incertidumbre, sobrevivió con apenas 248 pesos, moviéndose en colectivo y dejando currículums: “Para volverme a Córdoba he robado de la mesa al lado de Retiro que se habían levantado y se fueron y dejaron una media luna para poder comer y volver a Carlos Paz sin un solo peso”.

Esa resistencia dio sus frutos cuando entró a Canal 9 para el programa Batido. A pesar de tener experiencia como conductor en Córdoba, aceptó empezar de cero como notero, confiando en su capacidad: “Cuando acá arranco de cero y me dicen: ‘¿Podés hacer un móvil?’. Sí, maestro. ‘¿Podés hacer una nota?’. Obvio”.

La NBA: el fuego sagrado de un "niño" de 54 años

Si hay algo que define a Leo Montero es su pasión por el básquet y, específicamente, por la NBA. A pesar de llevar décadas cubriendo la liga, su entusiasmo permanece intacto. “El grado de felicidad que se posa en mi cara cuando yo ya empiezo a caminar por el pasillo de acreditaciones y para salir al estadio... Yo tengo 54, es un niño de 12”, confesó en Lado Vida.

Esa dedicación lo ha llevado a ser considerado un embajador del deporte en Latinoamérica, un título que recibe con humildad, pero con el orgullo del trabajo bien hecho. Para el invitado, el secreto es no perder el interés por el detrás de escena: “Vi cómo empieza a tirar, no sé, Bam Adebayo: empieza tirando al lado del aro 10 tiros, después se aleja... yo te puedo decir de memoria la entrada en calor de Curry”.

Veganismo y activismo: "Matar es matar"

Otro pilar fundamental en su vida es el compromiso con los animales. Montero, junto a su esposa Malu, ha utilizado su alcance en los medios para visibilizar el maltrato y fomentar la adopción. En Lado Vida, fue tajante respecto a su postura ética:

“Mi vida no vale más que la de una vaca. Para mí es lo mismo... matar es matar”.

A través de secciones como Pocas Pulgas o su actual labor en Modo Animal, busca generar conciencia sobre leyes más severas y un cambio de paradigma mundial. “Me dicen en la calle: ‘¿Ves este galguito? Lo adopté por vos’. Eso es lo que me recontra emociona mucho más que la vida misma”, relató conmovido.

La filosofía de la honestidad y el mensaje final

Al cerrar la entrevista, el conductor dejó un mensaje para quienes se sienten "adormecidos" en sus rutinas o mandatos sociales. Fiel a su estilo rebelde (duerme en habitaciones separadas con su mujer para albergar a sus perros y decidió no tener hijos), alentó a la audiencia a romper el molde:

“No dejes de soñar, arriesgate si te gusta. Sé honesto con vos mismo... me da pena cuando veo gente atada, adormecida, siento que eso no es la vida”.

Para el creador de la célebre frase "¡Ay Dios mío!", la vida es una combinación de profesionalismo y relajo, de saber jugar un pick and roll con amigos y de disfrutar un balde de pochoclos dulces en el cine. “Prefiero equivocarme a no ser”, concluyó, reafirmando que el éxito no es solo un programa de televisión, sino la capacidad de decidir cada día quién quiere ser.