El Senado de la Nación eligió este martes a sus nuevas autoridades en una sesión preparatoria que redefinió el equilibrio de fuerzas en el Congreso de la Nación. La figura central de la jornada fue Carolina Moisés, quien juró como vicepresidenta de la Cámara Alta tras romper con el interbloque de Unión por la Patria. Su ascenso es el resultado de una alianza estratégica entre el oficialismo y un sector de gobernadores provinciales.
AHORA la senadora @CarolinaMoises jura como vicepresidente del Senado pic.twitter.com/tYp30tX5F3
— Senado Argentina (@SenadoArgentina) February 24, 2026
La legisladora jujeña, de larga trayectoria en el Justicialismo, se convirtió en la pieza fundamental para que el gobierno de Javier Milei logre aislar a la bancada kirchnerista. A pesar de su origen político, su designación fue impulsada por la jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich. Este movimiento rompe con la tradición parlamentaria de ceder ese cargo a la primera minoría opositora.
Carolina Moisés preside ahora el nuevo bloque Convicción Federal, compuesto por tres senadores que responden a los gobernadores de Salta, Tucumán y Catamarca. Al integrarse a la mesa de conducción, la legisladora permitió que el oficialismo consolidara una mayoría de 47 votos, quedando a solo un senador de alcanzar los dos tercios del cuerpo.
Nacida en San Pedro de Jujuy, Moisés es licenciada en Ciencia Política por la Universidad de Belgrano. Es hija de Julio Carlos Moisés, un histórico dirigente peronista que fue cuatro veces intendente de su ciudad natal. Antes de llegar al Senado en 2023, cumplió mandatos como diputada provincial y nacional por el Frente para la Victoria y el Frente de Todos.
Durante sus años en la Cámara de Diputados, Moisés se destacó por su defensa de leyes clave del kirchnerismo, como la Ley de Medios y la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE). En aquel entonces, su perfil estaba fuertemente alineado con las conducciones nacionales del Partido Justicialista (PJ). Sin embargo, su relación con el sector liderado por Cristina Fernández de Kirchner comenzó a desgastarse de manera irreversible en los últimos años.
El quiebre definitivo se produjo por la intervención del PJ de Jujuy ordenada por la conducción nacional del partido. Moisés mantuvo una disputa pública con La Cámpora y otros sectores que responden a la expresidenta, quienes la acusaron de "grave inconducta partidaria" por apoyar proyectos del oficialismo. En enero de 2026, los interventores del partido suspendieron su afiliación tras su respaldo al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) y al presupuesto nacional.
Ante esta situación, la senadora decidió abandonar el interbloque que preside José Mayans para conformar un espacio propio que responda a los intereses del gobernador salteño Gustavo Sáenz. Aunque aclaró que "no somos libertarios" y que sigue siendo crítica del plan económico de Milei, su voto se volvió indispensable para la gobernabilidad del oficialismo en el Senado. Meses antes, durante el debate por la Boleta Única de Papel, Moisés había declarado: “No le tengo miedo a la ley, le tengo miedo a Javier Milei”.
En junio de 2012, Moisés protagonizó un escándalo policial en Jujuy que cobró relevancia nacional. La entonces legisladora fue denunciada por atropellar a un motociclista en la localidad de La Mielera mientras conducía, según informes de la época, en aparente estado de ebriedad. Los testimonios indicaron que intentó huir del lugar y, en la maniobra, pasó con una rueda de su auto sobre el pie de un oficial de policía que intentó detenerla.
A pesar del incidente y del rechazo vecinal en el asentamiento Néstor Kirchner, Moisés se negó a realizar un control de alcoholemia amparándose en sus fueros parlamentarios. En su defensa, la legisladora sostuvo en aquel momento que conducía "en perfecto estado" y responsabilizó al motociclista por circular sin luces. Este antecedente suele ser recordado por sus detractores políticos cada vez que ocupa un cargo de alta visibilidad institucional.
TM