Una situación poco habitual se vivió este martes en la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires, cuando la diputada de La Libertad Avanza Fernanda Coitinho protagonizó un tenso momento por intentar leer de manera íntegra un discurso escrito, algo que está prohibido por el reglamento.
El episodio se dio en medio de una intervención vinculada al debate sobre cuestiones laborales, y generó incomodidad en el recinto por la confusión de la legisladora respecto de las normas que regulan el uso de la palabra.
🔥 Polémica por una diputada libertaria que leyó su discurso entero.
— NewsDigitales (@NewsDigitalesAr) February 25, 2026
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Coitinho comenzó su exposición con un texto preparado, en el que hacía referencia a una frase atribuida a Albert Einstein y a la situación del mercado laboral. Sin embargo, a los pocos segundos fue interrumpida por el presidente de la Cámara, Alejandro Dichiara, quien habilitó la intervención de otro legislador.
Fue entonces cuando tomó la palabra Facundo Tignanelli, presidente del bloque oficialista, para recordarle que el reglamento solo permite la lectura en casos excepcionales.
“Cuando alguien va a leer, tiene que pedir autorización, y es por alguna cita o dato puntual. No puede leerse todo”, explicó en pleno recinto.
Lejos de dar por terminado el episodio, la diputada intentó continuar con la lectura. Incluso, ante las advertencias, respondió: “Pero no es una cita, no es una cita esto”, dando a entender que interpretaba la norma en sentido inverso: consideraba que se podía leer todo aquello que no fuera una cita textual.
Esa interpretación fue rápidamente rechazada por el resto del cuerpo. Desde distintas bancas se escuchó el reclamo unánime: “¡No se puede leer!”.
Dichiara volvió a intervenir y le indicó que, si deseaba, podía presentar el texto completo por Secretaría para que quedara incorporado al expediente parlamentario, como prevé el reglamento.

Tras varios intercambios, Coitinho aceptó finalmente la indicación, dejó de leer y continuó su intervención de manera improvisada. En su discurso, cuestionó lo que definió como “mentiras sistemáticas” en torno a la reforma laboral y defendió la iniciativa en debate, asegurando que “no desfinancia, reordena”.
El momento, sin embargo, ya había generado un clima de desconcierto en el recinto, tanto por la insistencia en leer como por la falta de comprensión inicial de las reglas parlamentarias.
El reglamento de la Cámara bonaerense establece que los diputados deben expresarse de manera oral y espontánea. Solo se permite la lectura de citas textuales, datos específicos o documentos, y siempre con autorización previa de la presidencia.
Los discursos completos, en caso de estar escritos, deben ser presentados por vía administrativa para su incorporación al Diario de Sesiones, pero no pueden ser leídos íntegramente en el recinto.
Esta norma busca preservar el carácter deliberativo del debate y evitar intervenciones meramente formales o guionadas.
El episodio protagonizado por Coitinho no es un hecho aislado dentro del mundillo libertario.
Recientemente, en la Cámara de Diputados de la Nación, durante el debate por la reforma laboral, el diputado Lisandro Almirón leyó gran parte de su intervención desde un texto preparado, lo que también motivó cuestionamientos por parte de otros bloques.
Asimismo, en 2024 y 2025, el legislador bonaerense Agustín Romo, referente de La Libertad Avanza en la Legislatura provincial, fue advertido por leer largos tramos en sus intervenciones.